Los arroceros piden medidas claras para reactivar el sector

16deJuniode2000a las08:20

La crisis arrocera en el Litoral amenaza con extenderse en la próximacampaña si el sector productivo no recibe señales claras del Gobierno sobrecuáles serán las reglas del juego para esta actividad.

¿Cuáles son esas señales? Darles una solución definitiva a las trabas quelimitan la exportación del cereal a Brasil, nuestro mayor socio en el Mercosury cliente exterior; abaratar el precio del gasoil, insumo esencial del sector, através de importaciones libres de impuestos; una menor presión tributaria; yrefinanciación de los pasivos. Éstos son los cuatro principales reclamos delos productores que crearon un comité de emergencia para pedir soluciones anteel gobierno nacional y los gobiernos provinciales involucrados en la cuestión.

Parcialmente algo cambió la semana pasada. El Superior Tribunal de Justiciadel Brasil revirtió una medida de un juzgado federal de Río Grande do Sul queimpedía las exportaciones desde abril de este año. Esa decisión impidióoperaciones –que podrían reanudarse en cuarenta días– por 50 miltoneladas.

De todos modos, el problema de fondo subsiste, entre otras cosas, por lacaída de los precios internacionales: los brasileños dicen que el costo deproducción del arroz argentino va de los 150 a los 160 dólares la tonelada yllegan allí a 110/120 dólares. Lo cierto es que el sistema de equilibriosexistente en el Mercosur se rompió. Por eso los ojos de productores argentinos,brasileños y uruguayos están puestos en el arancel externo común que seaplica a terceros países, y piden que se eleve del 13 al 36%.

Impacto en la próxima campaña

Pese a que la grave situación que afecta a los arroceros está en la agendade los temas pendientes de solución, la sensación es que se ha tomado el toropor las astas demasiado tarde, y el impacto de esta situación en la próximacosecha es prácticamente inevitable.

Si bien la problemática que ofrece el aumento del precio del gasoil es tandura como los tironeos en el Mercosur, los productores sienten con mayor fuerzacómo los afectan negativamente las modificaciones en el valor del combustible.

Los costos del sector arrocero están fuertemente influidos por este insumoindispensable para movilizar los equipos de obtención de agua para riego. EnEntre Ríos, por ejemplo, se llegan a utilizar 650 litros de gasoil porhectárea en cada ciclo productivo. Por eso, cada centavo de aumento en elcombustible pega fuerte en el presupuesto del agricultor. "Alertamos sobreestos problemas a comienzos de año y no nos atendieron. Necesitamos respuestasen los próximos treinta días, porque de lo contrario estará muy comprometidala próxima campaña", sostuvo Javier Silvera, presidente de la ComisiónSectorial de Arroz de la Argentina, al ser consultado por Ambito Agropecuario.

Los productores piden un subsidio de 40 dólares por tonelada de arroz paracompensar el aumento en el valor del fluido y la transferencia que hicieron alfisco por los tributos de ese combustible. Eso representaría un gasto para elEstado de casi 30 millones de dólares.

Se perdieron 139 millones de pesos

La última cosecha, que acaba de concluir, dejó resultados muy malos paralas economías de Entre Ríos y Corrientes, y hundió a miles de productores enuna profunda depresión financiera. En la primera provincia dejarán deingresar, por caída de cosecha y de precios, 96 millones de pesos; enCorrientes, la merma en la facturación será de 43 millones de pesos. Estoafectará no sólo el desarrollo económico de las provincias, también losrequerimientos de asistencia social, porque el cultivo de arroz demanda unaimportante cantidad de mano de obra, especialmente para su recolección. Esademás una de las principales fuentes de ingresos fiscales de esas provincias.

Según Silvera, "a fin de mes comenzarán los despidos en la industria ymuchos productores dejarán la ac

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