El estudio de los recursos naturales y el medio ambiente agrícola en la Argentina (*)

14deNoviembrede2000a las13:29

Dr. Carlos O. Scoppa

La agricultura actual debe resolver grandes problemáticas, como lainnovación tecnológica, la actualización dinámica de los procesos deproducción, la cohesión socio- rural, la articulación con otros sectoresproductivos y de servicios, sin descuidar la preservación de los recursos, enun marco de desarrollo sustentable y macroeconómico.

En ella, convergen multiplicidad de intereses en las distintas fases delconocimiento y la producción, de allí el alto grado de complejidad de lagestión y operativa, en donde están presentes directa e indirectamente agentesde diferentes ámbitos: el científico- tecnológico, el económico, el social yel político en un proceso de consenso y "amplio diálogo".

Pero debido a las restricciones que impone la escasa institucionalidad de laactividad agraria y su carácter poco dinámico y abierto, no es tarea fácilarticularla con las restantes políticas públicas, lograr una mayor eficienciade sus estructuras, funcionalidades y comportamientos, superando la concepciónde "desarrollo lineal".

El inédito escenario interrelacionado e interpenetrado de la nuevaagricultura sistémica, con funciones productivas ampliadas, supone que ademásde los productos tradicionales (commodities), deba elaborar otros,diversificados y orgánicos, con un enfoque hacia contextos globales, integradospor complejos agroindustriales, agroalimentarios, agroturísticos yagrorecreativos, con valor agregado, salida comercial y de servicios, de visiónempresarial y agronegocios.

Todo ello implica una mayor intensificación del uso de la tierra, con elconsiguiente incremento de la productividad y la producción, pero con un fuerteimpacto en los recursos, por lo que es fundamental disponer de un mayor volumende conocimiento de los factores naturales intervinientes.

En general los nuevos sistemas de producción e innovación tecnológicatraen consigo la tendencia a mermar la calidad física de las tierras, disminuirla fertilidad natural y acelerar los procesos degradatorios.

El uso de la tierra está en función de los recursos físicos y biológicosy de los condicionantes socio-económicos y políticos que prevalecen en uncontexto dado. Consecuentemente, el planeamiento de la utilización de latierra, no puede ser formulado sin el conocimiento exhaustivo de los recursosnaturales (funcionamientos e interrelaciones de los sistemas biogeofísicos) deuso en la agricultura, ya que ellos marcan el límite superior de laintervención humana, por encima del cual, la tecnología disponible no puedealcanzar los objetivos requeridos por presiones socioeconómicas y políticas.

El conocimiento y seguimiento de los procesos de degradación, el cambioclimático global, el efecto invernadero, la disponibilidad hídrica ynutricional, la remediación de suelos, agua y ambiente, la evaluación yconservación de germoplasma, los principios que lideran la nuevaconceptualización de la agricultura como ciencia sistémico- aplicada, lasformas asociativas y complejas de producción, industrialización ycomercialización, parecen ser los temas actuales de discusión en la mayoríade los países.

De esta forma, para el caso argentino, es necesario establecer estrategiasdefinidas tanto para las áreas con altos índices de productividad de lasregiones húmedas y zonas irrigadas, como para las regiones árida y semiárida,las tres cuartas partes del territorio nacional, conformadas por ecosistemasmás lábiles, cuya eficiente producción requiere, como insumo inicial lainformación, mediante inventarios, evaluaciones de potencialidades yrestricciones, conocimiento de procesos y mecanismos funcionales y respuestas ala acción antrópica, desde la óptica de la degradación, remediación,calidad y salud de las tierras.

La experiencia argentina parecería indicar que para la operación

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