Trigos de calidad superior

20deNoviembrede2000a las17:06

PARA GANAR MÁS HAY QUE ORGANIZARSE

Un camino posible para lograr sobreprecios por trigos de calidad superior esla agrupación de los empresarios que los producen; también se requiere unaplanificación nacional para que la Argentina sea caracterizada como paísproductor de tipos de calidad.

La Argentina necesita una estrategia nacional para insertarse en el mundocomo productor de trigos de calidad. Para esto será necesario nuclear diversosintereses particulares en un ámbito específico que promueva la exportación despecialities. Así lo afirmó el consultor Patricio Lamarca.

"En una charla que mantuve con miembros de la Junta Canadiense de Trigoellos me señalaron que en nuestro sistema era imposible provocar un cambiomacro hacia la calidad porque teníamos un grado de liberalización extremo queno está presente en ningún país productor de trigo", comentó Lamarcadurante el Congreso de los CREA de la región Mar y Sierras, realizado enTandil.

"Pero yo estoy absolutamente convencido de que eso es posible en nuestrosistema privado. Sin embargo, sólo será factible en la medida que existaninstituciones como Aaprotrigo que puedan capturar volúmenes importantes detrigos de calidad para ofrecérselos a compradores de Taiwán, por poner unejemplo. Claro que antes de esto es necesario definir qué mercados queremosabastecer", añadió el especialista.

Lamarca apuntó que los empresarios productores de trigo deben repensar cuáles el objetivo que tienen las instituciones agropecuarias en la Argentina,porque -a diferencia de lo que ocurre en los países competidores- nuestro paísno dispone de entidades que promuevan productos específicos como el trigo o elarroz.

Obstáculos

En muchas regiones de la Argentina, el trigo es tomado como una fuente deliquidez para financiar la cosecha gruesa, algo que no sucede en muchos de lospaíses que compiten con nosotros.

"El hecho de no contar con un sistema financiero y comercial queacompañe el proceso del cultivo genera que hacia fines de marzo se haya vendidopor lo menos un 60% de la cosecha total del país. Y no hay demanda que puedaabsorber semejante volumen de oferta", explicó Lamarca.

Además, cuando la producción argentina de trigo es abundante, losexportadores se ven obligados a volcar un volumen muy importante del cerealfuera del mercado brasileño.

"Entonces, cuando salimos al mercado mundial a exportar los excedentesde producción, la situación se torna difícil porque esas colocaciones debemoshacerlas en un período muy breve -entre enero y marzo-. De esta forma, lapercepción general en el mundo es que la Argentina puede llegar a vender sutrigo a cualquier precio con tal de colocar su excedente de exportación entreenero y marzo. Por lo tanto, no somos un país formador de precio peroejercemos, desafortunadamente, una presión bajista en el mercado mundialdurante el primer trimestre", argumentó.

Además, el consultor apuntó que la marca del cereal argentino en losmercados internacionales es la de un trigo pan que se vende sin ningún tipo declasificación y que generalmente tiene una calidad muy volátil -que va desdetrigos muy buenos hasta otros muy mediocres-. Por esta razón, las primas deprecios que pueden obtenerse en los mercados de exportación son contadasexcepciones.

"Otro aspecto es que la calidad de nuestros trigos no ha mejorado -porno decir que ha empeorado-. En general, producimos un trigo que no esconsistente y que ha perdido la calidad de corrector que tenía años atrás.Además, tenemos un estándar de calidad de trigo absolutamentedesactualizado", enfatizó.

"Como contrapartida, todos nuestros competidores mundiales estánapostando a la calidad del trigo. Todos ellos tienen, de alguna manera, sistemasde regulación de oferta pública o privada; cuentan además con institucionesespecíficas que promuev

Temas en esta nota