Francia: temor por la "vaca loca". La mitad de la gente dejó de comer carne

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21deNoviembrede2000a las08:24

PARIS.- En plena psicosis del mal de la vaca loca en Francia —donde lamitad de la población dejó de comer carne— se abre la reunión de losministros de Agricultura de la Unión Europea, para decidir qué medidas seránadoptadas para atacar el problema.

Pero antes de cualquier decisión con respecto a la seguridad alimentaria, laUE aprobó una ayuda de emergencia a los productores que sufren una de lascrisis más graves de la historia. En Francia esos fondos serán destinados afinanciar la existencia de productos no vendidos ya que la actividad demataderos cayó un 50 %. La situación está tensa.

Los productores italianos están bloqueando el tránsito de camiones en lascarreteras para verificar si hay carne francesa entrando en el país, y Franciaha publicado páginas enteras en los diarios con anuncios para tranquilizar alos consumidores y han creado servicios telefónicos de emergencia parainformarlos.

Los ministros discutirán la prohibición de las harinas de carne animal y laobligación de testeos sistemáticos para detectar la enfermedad en el ganado.Francia que está en el centro de la crisis, acusa a los otros países dehipocresía.

Si todos los días se están detectando nuevos casos es porque, simplemente,una campaña sin precedentes se está realizando, alegan los franceses. Muchospaíses que se vanaglorian de estar libres de la enfermedad, nunca realizaronpruebas, utilizan la misma harina de carne animal acusada de haber causado elcontagio e importan productos de Gran Bretaña, donde se originó la epidemia.

"Quien no busca no encuentra", ironizó el responsable francés.Muchos países consideran las pruebas sistemáticas irreales. Solo laaplicación en animales considerados "de riesgo", implicaría unnúmero de 170.000 a 400.000 cabezas.

Extendida a los animales de más de dos años, la campaña exigiría test enseis millones de bovinos. Las harinas de carne animal dividen geográficamenteEuropa. Los países del sur: Francia, España, Italia y Gran Bretaña sonfavorables a una prohibición inmediata de las harinas animales.

Los del norte: Alemania, Holanda, Austria y Suecia consideran la medidaprecipitada y afirman que no se consideran incluidos en el problema. Bélgicavacila, por ser un gran productor de harinas a base de carne animal, junto conEspaña.(ANSA)

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