Trazabilidad: clave en mercado ganadero

Por
21deNoviembrede2000a las08:36

Lamentablemente, las malas noticias se multiplican a una velocidadsorprendente, cien veces más rápido que las buenas. Nuestro país siempre hasido nota de tapa en distintos diarios del mundo por sus altos índices dedesocupación, riesgopaís, corrupción, desaparecidos, inflación y recesión,entre otras noticias.

También fuimos noticia con la aftosa cuando la teníamos y cuando sereinstaló un foco como el último, superado pero no olvidado. Es importantedestacar que la aftosa se venció en democracia, pues comenzó con Alfonsín,terminó con Menem y se logró el reconocimiento internacional, pese a todasestas vicisitudes, con el actual gobierno del presidente Fernando de la Rúa.

Cualquier persona medianamente informada sabrá lo que está pasando enEuropa con la BSE (encefalopatía espongiforme bovina) o enfermedad de la «vacaloca».

La Unión Europea está en llamas, en alerta máxima.

Los ingleses ocultaron todo como pudieron, hasta que explotó y sus esquirlashicieron el daño conocido.

Francia hoy acepta el problema, mejor dicho, desastre, pese a la diferenciade criterios entre Lionel Jospin, su primer ministro, que se negaba a admitirloy el jefe de Estado, Jacques Chirac, que tuvo una posición más dura, valientey contundente que Jospin, que trató de ser más cauteloso.

Interrogantes

Italia propone eliminar la carne vacuna de los comedores escolares, porprecaución.

Como vemos ¡un horror!

De ahí que tengamos algunos interrogantes y que juntos trataremos dedevelar.

¿Cómo puede ser que la Unión Europea esté cuestionando permanentementenuestros productos transgénicos (llámese soja o maíz) y ellos estén dando decomer a sus vacas harinas animales para suplir su faltante de proteínas, lasque podemos y debemos proveer con nuestras harinas?

Ellos nos imponen protocolos, cuarentenas, trazabilidad, cuestionanbiotecnología, pero olvidan de cómo les va con sus subsidios que son atentadoscontra la producción en un marco de equidad inexistente.

Evidentemente al ser un habitante más de esta reserva ecológica única delplaneta Tierra, llamada Argentina, donde nuestras vacas pastan a cielo abiertodesde La Quiaca hasta Tierra del Fuego, fijando músculo, sin ningún tipo dehormona ni dioxina, ni Escherichia coli, donde los únicos aditamentos denuestra ganadería son el coraje, manejo y esfuerzo de nuestros hombres, queluchan a brazo partido para conservar las mejores razas carniceras del mundo,seríamos muy necios e iríamos a contramano del mundo si nos opusiésemos a latrazabilidad.

La misma le da más fuerza a nuestro producto, da seguridad al consumidor,eje y razón de ser de nuestra existencia y corrobora que la carne bovinaargentina en un sistema pastoril es una speciallity.

Esto sirve para desarrollar la marca-país y ponerle ruedas a nuestraproducción e instalarnos en todas las góndolas del mundo, no en formaesporádica sino de modo permanente y creciente.

Nuestras vacas tienen el mayor grado de seguridad universal en cuanto aausencia de riesgos de encefalopatía espongiforme bovina, por ello laimportancia de trazar nuestro producto y de allí que insistimos en que son lasmás cuerdas del planeta Tierra.

Consideramos que tenemos merecimientos suficientes para ser tapa, con todasestas bondades de nuestras carnes, pero como las buenas noticias no venden tantocomo las malas, es hora que despeguemos y aumentemos la producción, eficienciareproductiva, tasa de extracción y salgamos al mundo a vender la carne bovinamás sana, natural y de mejor calidad del orbe. La cordura de nuestras vacas yde los hombres que formamos la ganadería argentina, así lo merecen.

Temas en esta nota