Balance 2000. El campo cada vez produce más, pero gana menos

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02deEnerode2001a las08:33

C. FEDERAL.- Las paradojas de la globalización hicieron que los productoresagropecuarios no pudieran festejar la segunda cosecha récord más importante entoda la historia conseguida durante 2000 y la apertura de nuevos mercados parala exportación de carnes, sino que continuarán otro año hundidos en elestancamiento de una actividad que cada vez produce más, pero gana menos.

El tobogán en el que ingresaron los precios internacionales de cereales,sumado al rebrote de la fiebre aftosa en el campo argentino y el aumento deimpuestos decidido por el Gobierno a principios de año, hicieron de 2000 unaño particularmente duro y contradictorio para el agro.

Por un lado, cosecha récord y la obtención del grado de país libre deaftosa sin vacunación, otorgado por la Organización Internacional deEpizootias (OIE), que le valió la apertura de mercados como el norteamericano yel chino, cerrados desde años a las carnes argentinas.

Sin embargo, la alegría duró poco. El continuo deslizamiento hacia la bajade los precios, hizo que el gran volumen cerealero otorgara paupérrimasganancias.

Encima, los controles fronterizos se relajaron y desde Paraguay bajó lafiebre aftosa que tanto trabajo había costado erradicar. Sobre el final delaño, luego de una ardua tarea encarada desde la Secretaría de Agricultura,otra vez la Argentina se encontró libre del virus y sin necesidad de vacunar.

En tanto, los valores de los cereales comenzaron a repuntar, dando unaperspectiva alentadora a los productores.

En esto coincidieron en diálogo con la agencia DyN las cuatro entidades másrepresentativas del sector: Sociedad Rural Argentina (SRA), ConfederacionesRurales Argentinas (CRA), Federación Agraria Argentina (FAA) y Coninagro, másCarbap; importante conglomerado de productores bonaerenses y pampeanos, a lahora de hacer su balance del 2000 y tejer sus expectativas para el añoentrante.

Enrique Crotto, presidente de la SRA: "Fue un año muy duro, agravadopor el rebrote de aftosa que causó perjuicios importantes a la exportación decarne. También los impuestos a la renta presunta y a los intereses de loscréditos perjudicaron la rentabilidad del campo que fue nula. Parece que haymejoras por la apertura del mercado norteamericano para la venta de carnes, y elaumento de los precios del trigo y la soja. Si el Gobierno se convence que elcampo es el motor del empleo, entonces en 2001 la Argentina va a crecer".

Manuel Cabanellas, presidente de CRA: "Uno de los peores años para elsector. A pesar de lograr la segunda mejor cosecha de la historia, la excesivacarga impositiva y la caída de los precios internacionales no dejaron que seobtenga rentabilidad. Se ven mejoras: la exportación de carnes a EstadosUnidos, el aumento de la demanda de cereales y la suba de algunos precios. Noobstante, si el Gobierno no revisa la cuestión tributaria, el sector seguirásin rentabilidad. No se puede dejar todo librado a los mercados, porque estosasí como hoy andan bien, mañana se dan vuelta".

Mario Raiteri, presidente de Coninagro: "Lo positivo de 2000 fue larecomposición de los pasivos del sector. No obstante, el campo no pudorecuperar la rentabilidad. Se mantuvo un modelo económico que no posibilitaexportar ni otorga ventajas competitivas. Hay que generar un aumento de lainversión. Acá abundan los capitales golondrinas. Es preciso dejar detransferir recursos al exterior por un tiempo y volcar esos fondos a salir de lacrisis. Soy optimista a que las autoridades reaccionen. Es necesario reducir elgasto público y la presión impositiva, y buscar la forma de recuperar lasexportaciones".

Eduardo Buzzi, presidente de la FAA: "Un año de sinsabores yoportunidades perdidas, porque había expectativas sobre una políticaagropecuaria que tendiera a bajar costos y a mejorar ingresos. Salvo larefinanciación de pasi

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