Prohíben el ingreso en el país de alimentos europeos

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17deEnerode2001a las08:51

Decomisarán los productos cárnicos de origen vacuno que aún estén en lasgóndolas

La veda abarca a carnes, menudencias, visceras y subproductos bovinos y deotros rumiantes

Los derivados lácteos son de "bajo riesgo", según un organismosanitario estatal

El Gobierno prohibió a partir de hoy el ingreso de todos los alimentos deorigen europeo que contengan entre sus ingredientes carnes, menudencias,vísceras y subproductos o derivados de la vaca y de otros animales rumiantes.

Con carácter de "muy urgente", el Servicio Nacional de Sanidad yCalidad Agroalimentaria (Senasa) procederá además a decomisar todas laspartidas de este tipo de productos que aún estén al alcance de la gente."Primero tenemos que pensar en nuestro hijos y después en elcomercio", enfatizó ayer el presidente del Senasa, Víctor EduardoMachinea, pues sabe que estas medidas afectarán a varios supermercados ycomercios de todo el país.

En la misma tónica, el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), dependientedel Ministerio de Salud, reelaboró una lista de riesgo de todos los paíseseuropeos y de sus alimentos. "La leche importada que hasta ahora podíaingresar quedó prohibida", informó ayer la jefa del INAL, María ElenaLaferriére, al tiempo que agregó: "Hay que aclarar que los derivadoslácteos como el queso, el helado y alimentos para bebés son de muy bajoriesgo, por lo que podrán seguir entrando en la Argentina".

Consultada, precisamente, acerca de si ese "bajo riesgo" ya no erasuficiente como para vedarlos, la funcionaria respondió: "¿Quéargumentos esgrimiríamos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) porsu prohibición".

Sin fronteras

El "mal de la vaca loca" ya no es broma. Esa denominación, enprincipio algo cómica, remite hoy inmediatamente a la encefalopatíaespongiforme bovina (BSE, según sus siglas en inglés), una enfermedad bovinaque se contagia al hombre bajo la forma del mal de Creutzfeld Jackob y causainvariablemente la muerte.

La procesión de nuevos casos de BSE entre el ganado del Viejo Continente-ayer fueron detectados cinco más en Francia y tres en España- precipitó labatería de medidas sanitarias dispuesta por la Argentina. Otros países libresde la enfermedad ya habían tomado precauciones similares para frenar cualquierposibilidad de ingreso de materiales infectados desde la "zona roja",que comprende prácticamente a todos los países de la Unión Europea y tambiénalgunos territorios vecinos.

"Vamos a tomar todas las medidas para proteger a nuestros consumidores yotorgarles las garantías que necesita para alimentarse en forma segura, pero ensanidad el riesgo cero no existe", informó a La Nación el titular delSenasa, que se declaró "en pie de guerra" ante la avalancha deoscuras noticias que cruzan el océano.

En realidad, los productos que presentan un mayor grado de complejidad desdeel punto de vista comercial son los picadillos y patés importados. "Esa esuna zona gris, pero en los próximos días vamos a decidir qué hacer conellos", dijo Machinea, aunque dadas las condiciones actuales de la sanidadalimentaria mundial es problable que sean prohibidos y decomisados.

La disposición del organismo sanitario argentino determina que algunospaíses en los que aún no se han registrado casos de BSE "podrían estarpotencialmente afectados" y fueron incluidos también en la prohibición.

Cuando en 1996 el "mal de la vaca loca" irrumpió en la escenapolítica europea muchas cosas ocultas salieron a la superficie. Por ejemplo,hasta ese momento nadie sabía que la BSE era la causa directa de 87 muertes enel Reino Unido y de miles de próximos enfermos terminales. Luego delescándalo, en Europa muchos creyeron que la enfermedad había quedadocircunscripta sólo al Reino Unido, donde más de 180.000 vacas presentaronsíntomas de BSE. Todo quedó en aparente calma hasta que tres meses at

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