Tormentosa historia que sigue su curso
El problema se remonta al siglo XIX
La aftosa fue habitante de las pampas argentinas desde la segunda mitad delsiglo XIX, causando serios problemas a la exportación de ganado en pie haciaEuropa, tema que quedó resuelto con la industria frigorífica cuyas inversionesllegaron de la mano del frío industrial.
A partir de entonces se vivió un período de prosperidad basado en grandesexportaciones de carnes al Reino Unido, que no puso reparos sanitarios a lasventas de reses destinadas al gran mercado de Smithfield en la capitalbritánica. El reino se limitó a enviar un veterinario con sede en BuenosAires.
La primera gran señal de alarma sobre las carnes fue la prohibición de laimportación de carnes de parte de Estados Unidos en 1927, decidida después deun brote de aftosa ocurrido cerca de Los Angeles, medida que incluyó a 15países proveedores. Aunque EE.UU. no era un mercado importante, dio lugar a unagran reacción diplomática de la Argentina debido fundamentalmente al temor deun efecto dominó que incluyera a Gran Bretaña, el gran mercado de entonces.Por fortuna no ocurrió así.
