Espectadores de otro mayo francés

28deMayode2001a las08:23

A pocas horas de la reunión del Consejo Anual de la Oficina Internacional deEpizootias (OIE), la Argentina se prepara para enfrentar uno de los momentosmás duros que se recuerde después de los festejos que vivió hace exactamenteun año, cuando el máximo organismo sanitario del mundo le dio el pasaporte alos mercados cárnicos del planeta al otorgarle el rango de país libre deaftosa, sin vacunación.

Lejos de aquel exitismo, el presidente del Senasa, Bernardo Cané, llegará aParís sin resabios de bronca y con un programa de trabajo bajo el brazo que,sabe de movida, será la carta de presentación más fuerte que deberá jugarpara bajarle el tono a la amargura de enfrentar ese auditorio mundial que lepasará una factura amortizable, si toda su energía lo permite, en unos cuatroaños: recibir el castigo de que la nación regrese al lamentable circuito depaíses aftósicos.

Por culpas que no cometió, pero con cuya mochila deberá cargar comorepresentante del gobierno argentino ante ese foro, como primer trago amargo ypaso previo al camino a recorrer para recuperar la credibilidad internacional.