Uruguay: La ganadería en el ojo de la tormenta

04deJuliode2001a las08:22

El vendaval que sacude al sector agropecuario repercute en todos los ámbitoseconómicos y sociales del país.

La cosa ya venía mal, cuando se presentó el virus que afectó al comerciode carne, el principal rubro de exportación. El impacto dio en el corazón dela economía, en un momento en que muchos otros rubros están complicados.

La lana y los textiles hace años que están en decadencia, por el bajoprecio de la fibra y por el atraso cambiario que agrava la depresión a niveldel campo y resta competitividad a la industria.

El arroz, porque se derrumbó el precio y van por la tercera zafra convalores que no cubren los costos de producción.

La agricultura de secano, porque los productores arrastran un endeudamientoinsoluble desde hace cinco zafras, porque los precios de los granos estándeprimidos, y porque el clima ha complicado siembras y cosechas.

El resultado en los cultivos es la reducción de áreas sembradas y de laproducción de los principales granos.

De lana producimos la mitad que hace 10 años y perdimos más de la mitad delos ovinos. Los adelantos sobre la esquila, que en esta época ayudaban afinanciar los establecimientos, este año no cuentan para nada.