Las granjas bien pueden ser cabañas
El mejoramiento genético de los animales pequeños tiene el mismo rigor queen el caso de los vacunos
En la Argentina existen alrededor de 10.000 criadores de aves y conejos depedigree
En Palermo se presentan los mejores ejemplares puros de raza
"Los que no pueden comprar un toro o un caballo, con un plantel degallinas de raza pueden sentirse cabañeros", dice Fernando Tanoira,comisario del pabellón de aves, conejos y chinchillas. Este hombre posee unaenorme experiencia en la cría de animales de granja. Su comentario muestra quésimple resulta adentrarse en el trabajo rural cuando lo que inspira es lapasión y cómo con pocos recursos es posible organizar una producción enserio.
Hace 49 años armó su primer plantel con un gallo reservado campeón y cincogallinas que adquirió en la Rural. Sus comienzos fueron poco tradicionales:instaló el corral en una terraza ubicada en Las Heras y Pueyrredón. Difícilimaginarse el entrevero de sonidos rurales y urbanos en esa esquina. Lo ciertoes que Tanoira se convirtió en criador en plena ciudad de Buenos Aires. Un añoduró allí la iniciativa. "Después mi madre me desalojó y tuve quetrasladar todo a Mercedes".
