El "mal de la vaca loca" en Japón
Cuando Argentina fue declarada "libre de aftosa sin vacunación",se creía que estaba allanado el camino hacia el exigente mercado japonés. Esepaís, en realidad, valora las cualidades sanitarias de los alimentos y pagapara satisfacer ese consumo; es uno de los pocos Estados que exige "riesgocero" en sanidad, característica que sólo cumplen EE.UU., Australia,Nueva Zelanda y Uruguay.
Pero la demanda ya retraída de los últimos años, debido a las sucesivascrisis mundiales, se vio sacudida con la aparición en Japón de casos deltemible "mal de la vaca loca, o encefalopatía espongiforme bovina(BSE)", que fueron los primeros detectados fuera de Europa. Esta situaciónhace temer una mayor depresión en la demanda mundial, afectada aún más traslos atentados terroristas del 11 de setiembre en EE.UU.
La recesión internacional llegó al mercado de la carne por "efectodominó", ya que la caída del consumo en EE.UU. afectó a los proveedores.En este contexto, cuando Japón se convirtió en la gran esperanza para colocarlos excedentes, surgió la primera denuncia sobre BSE en ese país. Desdeentonces, las ventas de carne en los supermercados japoneses cayeron un 70% y elconsumo en restaurantes casi 50%.
