Sanidad ganadera cuestionada

31deDiciembrede2001a las08:24
La inspección sanitaria realizada por técnicos europeos destinada a conocerel grado de evolución del control de la aftosa en nuestro país no parece habersido suficiente para esperar la inmediata reapertura del mercado de la UniónEuropea para las carnes argentinas. En este escenario, la prohibición delingreso de carnes vacunas refrigeradas en los 15 miembros de la Unión,establecida el 13 de marzo último, se aproxima al año de duración. Sobre untotal de estas exportaciones en años pasados a todos los destinos, del orden delos 700 millones de dólares anuales, han quedado segados 500 millones, de loscuales la Unión Europea ha representado el 40 por ciento.

La política sanitaria de la Unión Europea respecto de la aftosa ha sidotradicionalmente más abierta que la de otras naciones. Japón, Corea del Nortey México, para citar los casos principales, ejercen la política más cerrada,consistente en admitir las carnes únicamente desde países sin aftosa y sinvacunación. EE.UU. y Canadá aceptaron para nuestro país -no para otros- lacondición de libre con vacunación. La Unión Europea tuvo una política másliberal, aceptó carnes argentinas y de otros países sudamericanos aun cuandoexistiera aftosa, pero con la condición de que fueran previamente deshuesadas ysometidas a controles sanitarios, desde su origen en el campo hasta su paso porla industria transformadora. Bajo estas condiciones se desenvolvió un activocomercio sin accidente sanitario alguno desde 1968 hasta la prohibiciónocurrida en marzo último.