Sanidad ganadera cuestionada
PorLa política sanitaria de la Unión Europea respecto de la aftosa ha sidotradicionalmente más abierta que la de otras naciones. Japón, Corea del Nortey México, para citar los casos principales, ejercen la política más cerrada,consistente en admitir las carnes únicamente desde países sin aftosa y sinvacunación. EE.UU. y Canadá aceptaron para nuestro país -no para otros- lacondición de libre con vacunación. La Unión Europea tuvo una política másliberal, aceptó carnes argentinas y de otros países sudamericanos aun cuandoexistiera aftosa, pero con la condición de que fueran previamente deshuesadas ysometidas a controles sanitarios, desde su origen en el campo hasta su paso porla industria transformadora. Bajo estas condiciones se desenvolvió un activocomercio sin accidente sanitario alguno desde 1968 hasta la prohibiciónocurrida en marzo último.
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Algo está cambiando en los feedlots: la nueva dinámica del engorde que apareció en septiembreLa información disponible indica que la misión sanitaria europea consideróque en noviembre pasado no estaban todavía dadas las condiciones para laapertura del mercado de la Unión. Se requiere ahora que no existan casos deaftosa y, entre otras observaciones, que se demuestre mediante análisisserológicos la existencia de anticuerpos suficientes para contar con lainmunidad necesaria para evitar rebrotes de la enfermedad. Cabe observar alrespecto un cambio de la política sanitaria europea en tanto ahora seexigiría, a diferencia del pasado, que no existan brotes de aftosa en el país.Así se procedió en las recientes aperturas del comercio de carnes con Uruguayy Brasil.
Cabe preguntarse a qué obedece este importante cambio. Probablemente a lareciente difusión de la aftosa en Gran Bretaña, donde se procedió alsacrificio de cuatro millones de ovinos, vacunos y cerdos. También a los brotesocurridos en Francia, Holanda, Irlanda y Grecia, más rápidamente controlados;y a otros geográficamente más lejanos, aparecidos en Taiwan, Japón,Sudáfrica y Asia Menor. Todo ello parecería haber sensibilizado los ánimos.Una reciente e importante conferencia de sanitaristas realizada en Bruselastiene mucho material para conocer el pensamiento actual en la materia. El futurodirá si la exigencia mencionada constituye un cambio sólo coyuntural empujadopor las cruentas imágenes desatadas durante la matanza de animales en GranBretaña o si se consolidarán de acá en más.
Una conclusión ineludible de la realidad actual es que si nuestro paísdesea volver por sus fueros en esta importante actividad económica, cual es laganadería y la exportación de sus productos, deberá prestar gran atención yrecursos humanos y materiales a la organización sanitaria pública destinada alagro y sus industrias. También, al desarrollo de una conciencia sanitaria de lasociedad toda. La organización administrativa y técnica actual ha demostradoser insuficiente para resolver los acuciantes problemas de un sector . Ello estanto más importante si esa organización debe ser idónea para respaldar lasanidad de todas las exportaciones de base agraria, que representan algo más dela mitad de las exportaciones totales de la nación.
