Desde el abismo

24deJuniode2002a las08:18

La próxima cosecha argentina inició un camino descendente ya en el punto de las intenciones de siembra y pocos se arriesgan a augurar números a la hora de dimensionar los volúmenes que dejará la zafra agrícola 2002/2003.

Los términos que manejan los analistas agropecuarios para hacer proyecciones son apenas dos: cuesta abajo.

Sin soluciones a la vista o, dicho de otro modo, con las compuertas del crédito bloqueadas para el campo, tanto desde el sector proveedor de insumos como desde el bancario y, por si fuera poco, sin asistencia oficial de ninguna índole, la actividad que deja la mayor cantidad de divisas al país parece encaminarse irremediablemente hacia un despeñadero sin final visible. Lejos de arrimar alguna propuesta coherente, el gobierno se empeña en seguir exprimiendo al campo, como si fuera una naranja que siempre puede dar más, aunque en este momento pocos advierten que ya no tiene jugo, como dice Enrique Garat.