Amalita vende campos

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19deNoviembrede2002a las08:04

Estancias Unidas del Sud está ofreciendo extensiones “no productivas”. Las tierras son básicamente ganaderas

Al igual que el Grupo Perez Companc, Amalia Lacroze de Fortabat también está queriendo alejarse del negocio agro-ganadero. Al menos, esa es la idea que reflejan varios operadores del mercado, muchos de los cuales ya están ofreciendo varios de los campos ganaderos que Estancias Unidas del Sud posee en las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba y Río Negro.

Fuentes ligadas a la empresa confirmaron que la compañía se desprendió de algunos campos por tratarse de “bienes no productivos” y continúa en esa línea. Según precisó a INFOBAE un operador inmobiliario, el negocio que ya se concretó fue la venta de “Las Cortaderas”, una extensión de 5.000 hectáreas ubicada en la localidad de Azul, en la provincia de Buenos Aires.

Ese campo había sido tasado por la consignataria e inmobiliaria Sáenz Valiente Bullrich en u$s550 la hectárea. La firma, además, había valuado otra extensión de 2.000 hectáreas ubicada en la localidad bonaerense de Pellegrini. En este caso, la hectárea fue tasada en u$s700.

Según señaló el operador consultado, quien está ofreciendo los campos del grupo, están en venta todos las tierras y muchas de ellas “están fuera del mercado”. “Las Cortaderas” fue tasado por Sáenz Valiente Bullrich pero la operación la cerró directamente el Grupo Fortabat.

Otros campos en venta
Las fuentes agregaron que también tienen el cartelito de venta los campos “El Toro”, de 18.600 ha; “El Manleón”, de 27.000 ha y ubicado en Laprida; “El Remanso”, de 1.800 y situado en Tandil; “El Cacique”, de 920 ha en Cacharí; 9.000 hectáreas en Pehuajó y otras 11.000 en Carlos Tejedor. También se conoció que se están escuchando ofertas para la venta de la estancia “El Supremo”, ubicada en Gualeguay, provincia de Entre Ríos.

Estancias Unidas del Sud fue fundada en 1935 y posee 13 establecimientos rurales que se extienden sobre alrededor de 155.000 hectáreas en las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba y Río Negro. Su facturación ronda los u$s32 millones.

Su principal actividad es la explotación ganadera de cría, invernada y tambo y, con 160.000 cabezas de ganado, es uno de los más importantes abastecedores de carne del mercado argentino. Esta actividad se complementa con la producción de leche.

Motivos de la venta

Hay quienes dicen que la venta de los campos podría estar relacionada con el abultado pasivo que tiene el Grupo Fortabat. Se habla de una deuda de 430 millones, de los cuales 75% es en dólares. En el 2000 empleaba a 3.700 personas y hoy llega a 2.000, y se estima que la facturación de este año de la empresa caerá de u$s330 a 100 millones. Es así como con sus nueve plantas en cinco provincias le dio el mandato al banco de inversión Morgan Stanley para renegociar el pasivo, evitar el default e impedir una eventual toma de acciones de parte de grupos acreedores o la necesidad de poner el cartel de venta.

Otros separan las aguas y dicen que la decisión es independiente de la situación de Loma Negra. En estos diez meses, la principal cementera del país concretó despachos por 1,6 millón de toneladas y ventas por 304 millones, lo cual representó una caída del 31% en relación con igual período del año pasado.

Las cifras de facturación del grupo están cayendo junto con el mercado argentino. En el 2001, las nueve plantas del grupo facturaron 260 millones de pesos/dólares y otros u$s67 millones los aportaron Estancias Unidas del Sud y el Ferrosur Roca, el ramal de carga que Amalita Fortabat licitó hace una década y que cumple un papel esencial en el transporte del cemento entre provincias.

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