Tamberos escuchan ofertas

03deDiciembrede2002a las08:22

Las industrias lácteas comenzaron a analizar incentivos a la producción primaria para asegurarse un abastecimiento fluido durante el primer semestre del 2003. Los mismos son políticas individuales de cada empresa, lo que promete abrir un frente de batalla entre ellas para acaparar un mayor número de productores.

La reacción de las empresas es una respuesta a la prenunciada falta de abastecimiento que sufrirá el mercado a partir del año próximo. Según estiman en el sector, durante los últimos dos años la producción láctea registró una caída de 20 por ciento.

La tendencia de las industrias más grandes es ofrecer un plus sobre el valor del litro de leche que se paga al productor, que ronda entre $0,34 y $0,40, dependiendo de la calidad.

En cambio, las lácteas más chicas que no están en condiciones de absorber ese aumento de precio estudian otorgar otro tipo de beneficio, pero no están dispuestas a quedarse atrás.

El incentivo de SanCor, que comenzó a regir desde ayer, consiste en una modificación de la política de pago de la materia prima a favor del tambero.

El beneficio será percibido por los productores que logren aumentar su productividad mensual respecto del mismo mes del 2001. Y consiste en el otorgamiento de un plus de entre $0,04 y $0,06 por litro de excedente que se registre en el período diciembre-marzo. La política no caerá en abril sino que se mantendrá con valores que se informarán oportunamente.

Además, para el cálculo, los litros producidos el año pasado se consideran con una gracia de 2 por ciento. En la práctica, implica que si la producción de diciembre del 2001 fue de 1.000 litros corregidos, la base de bonificación en diciembre del 2002 es de 980 litros. De ese modo, todos los litros corregidos producidos en diciembre del 2002 que superen los 980 cobrarán el adicional por incentivo, logrando un valor sensiblemente mayor que el resto.

Desde La Serenísima la estrategia será similar, aunque aún no tienen definidos los valores de la bonificación, que se estaría negociando con los productores.

Gustavo Mauro, portavoz de La Lácteo, admitió a este diario que a mediados de mes pondrán en marcha un programa de incentivo, que no estará basado en el precio, sino en una especie de canje por insumos para la producción, que podría incidir en una baja de costos para producir. “El mercado interno no está en condiciones de absorber aumentos y la empresa tampoco puede asumir esa carga”, admitió Mauro.

Desde Cabaña y Estancia Santa Rosa señalan que esperarán escuchar cuáles son las ideas del Gobierno para evitar que la crisis láctea se profundice. Y recién después se pondrán a diseñar su estrategia para retener productores.

Vacas flacas

“En la lechería hay una curva estacional de producción que tiene su valle entre febrero y mayo, período en el que el abastecimiento se complica”, explicó a INFOBAE Jorge Secco, directivo de Centro de Industrias Lácteas.

El dirigente admitió que frente a esto “todas las empresas están analizando el otorgamiento de algún tipo de incentivo a la producción, pero hasta que no definan qué hacer prefieren reservarse la estrategia para evitar generar falsas expectativas”, consideró.

Desde SanCor admiten que esta guerra de incentivos podría modificar el tablero de proveedores. “Las cooperativas podrán captar nuevos productores y, si hay tamberos que quieren sumarse a SanCor, serán bienvenidos”, aseguran en la compañía.

Lo que se busca es convencer a los productores de que el tambo puede ser una actividad rentable, y desistan de sus intenciones de pasarse a una actividad agrícola.

La problemática será analizada hoy durante una cumbre del sector prevista en la localidad cordobesa de San Francisco. A la misma acudirán no sólo productores primarios y empresas sino también el secretario de Agricultura, Haroldo Lebeb, y

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