Urge una definición para el Instituto de la Carne
Los productores piden a la industria frigorífica que nombre al vicepresidente.
Lo hemos dicho en anteriores oportunidades y reiteramos ahora: «Nosotros somos los formadores del músculo, pero una vez faenado se lo convierte en carne vacuna», de allí la imperiosa necesidad de estar todos los integrantes juntos para esta hoy desunida cadena de Ganados y Carnes. Es vital armar una cadena fuerte y ordenada, compenetrada en todos y cada uno de sus eslabones. Todos sabemos lo que nos pasó por el episodio de la aftosa, es hora de que nos pongamos los pantalones largos y hagamos fuerte al SENASA, apoyando los planes sanitarios, para mantener y mejorar esta situación.
La Argentina y sus ganaderos merecen superar el escollo de este virus y recordar por qué pasó y cómo se omitió el mismo. Sólo así no volverá a ocurrir. Con el Instituto andando nos parece fundamental trabajar codo a codo con el SENASA, la Liga de Amas de Casa, los consumidores y productores, asegurando calidad y satisfacción garantizada. El estándar sanitario debe nivelarse para arriba y ser uno solo. Es hora de que se nos conozca en el mundo como la locomotora de la carne verde. Nuestro país junto con Brasil Uruguay y Paraguay forman la reserva ganadera más grande del planeta con más de 250.000.000 de cabezas bovinas, esto debe ser una fortaleza para penetrar en mercados y presionar sobre la demanda. Tengamos presente que ese tren no debe tener confusiones. Cuando se hable de algo distinto, único, natural y calidad superior, eso es y deberá ser siempre carne bovina argentina.
