Urge una definición para el Instituto de la Carne

Los productores piden a la industria frigorífica que nombre al vicepresidente.

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11deAbrilde2003a las08:21

Después de estar luchando a brazo partido desde 1993 a la fecha, superando verdaderas máquinas de impedir y cajoneos violentos e inoportunos, vemos con preocupación que el Instituto de Promoción de Carne Vacuna no está funcionando a pleno. Nos parece inaudito que alguien laude a favor de tal o cual para ocupar la vicepresidencia que legítimamente pertenece a la industria frigorífica. Jamás debemos olvidar que los funcionarios pasan pero las personas quedan, de ahí la urgencia de consensuar esto entre los actores verdaderos de la industria. Si ésta no está integrada al Instituto, éste no tiene sentido alguno.

Lo hemos dicho en anteriores oportunidades y reiteramos ahora: «Nosotros somos los formadores del músculo, pero una vez faenado se lo convierte en carne vacuna», de allí la imperiosa necesidad de estar todos los integrantes juntos para esta hoy desunida cadena de Ganados y Carnes. Es vital armar una cadena fuerte y ordenada, compenetrada en todos y cada uno de sus eslabones. Todos sabemos lo que nos pasó por el episodio de la aftosa, es hora de que nos pongamos los pantalones largos y hagamos fuerte al SENASA, apoyando los planes sanitarios, para mantener y mejorar esta situación.

La Argentina y sus ganaderos merecen superar el escollo de este virus y recordar por qué pasó y cómo se omitió el mismo. Sólo así no volverá a ocurrir. Con el Instituto andando nos parece fundamental trabajar codo a codo con el SENASA, la Liga de Amas de Casa, los consumidores y productores, asegurando calidad y satisfacción garantizada. El estándar sanitario debe nivelarse para arriba y ser uno solo. Es hora de que se nos conozca en el mundo como la locomotora de la carne verde. Nuestro país junto con Brasil Uruguay y Paraguay forman la reserva ganadera más grande del planeta con más de 250.000.000 de cabezas bovinas, esto debe ser una fortaleza para penetrar en mercados y presionar sobre la demanda. Tengamos presente que ese tren no debe tener confusiones. Cuando se hable de algo distinto, único, natural y calidad superior, eso es y deberá ser siempre carne bovina argentina.

• Premios y castigos

A su vez, es prioritario implementar una tipificación ordenada para que haya premios y castigos. En cuanto a los clientes, es importante abastecerlos a todos cuando lo requieran para lo cual debemos aumentar la eficiencia, dejando de asesinar terneros y faenando animales que puedan expresar su potencial de rendimiento. Imaginemos llevar la carcaza de 215 kilogramos actuales a 250 kilogramos. Por la faena declarada de 11.500.000 cabezas anuales estaríamos obteniendo 402.5000 toneladas peso/res de producto adicionales.

Este desafío es posible, por ello no debemos perder tiempo y todo ese aumento debe ser volcado a la exportación generando una política sostenida y creciente, aprovechando las ventajas de nuestra carne verde, sana y natural, puesto que la quieren muchos pero como es sabido la tienen pocos.

Columnista de Ámbito Financiero-Presidente de la Asociación de Productores de Carne Bovina Argentina (Aprocaboa)

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