La hora del norte argentino

Santiago del Estero y Chaco son la vedette de la agricultura argentina. Productores de la región pampeana eligen expandir allí sus operaciones

02deMayode2003a las08:24

En la campaña 95/96, en las provincias de Santiago del Estero y Chaco se sembraron 145.000 hectáreas de soja, según los datos de la SAGPyA. Siete años después, en esta última campaña, se implantaron 1,45 millones de hectáreas con la oleaginosa, es decir diez veces más, a una tasa crecimiento de 186.000 hectáreas por año.

El otro dato es que la mayoría de quienes hacen agricultura hoy en esas provincias provienen de Córdoba y Santa Fe, como el ingeniero Pablo Solfanelli, que cambió el asesoramiento agronómico en Jesús María, para asociarse como productor en la zona de Roversi, una localidad santiagueña sobre la Ruta 89, a medio camino entre Quimili y Gral. Pinedo (Chaco).

"Por empezar, en Córdoba ya no quedan campos para arrendar, y si bien acá hacer agricultura es riesgoso, un piso de rendimiento de soja de 2.000 kg/ha deja un margen interesante", opinó el técnico, entrevistado por Infochacra.

Pros y contras
Por un lado, la disponibilidad de campo es una de las primeras ventajas que ofrece la zona. Solfanelli señala arrendamientos de entre 4 y 5 quintales de soja, para lotes en los que se pueden cosechar 2.500 a 2.700 kg/ha con soja de primera, o 1.800 a 2.000 con soja de segunda. Otras fuentes mencionaron valores de 5,5 a 6,5 quintales por hectárea.

Otra de las cosas que impulsa a los productores "del sur", como llaman los productores originales de la zona a sus nuevos colegas, es su conocimiento agrónomico del cultivo de la soja, debido a años de experiencia. Si bien la región tiene sus particularidades adversas, mediante elección de fecha de siembra, ciclo de cultivar y distancia entre hileras se las puede salvar. "Este año fue muy duro, con 55 a 60 días sin lluvias y muy altas temperaturas", señaló Solfanelli, a modo de ejemplo.

"Las lluvias promedio se ubican entre 700 y 800 mm anuales, pero pueden pasar 30 o 40 días sin que se produzcan precipitaciones, en pleno verano, cuando la demanda atmosférica es muy alta", acotó por su parte Germán Fogante, productor con base en Marcos Juárez, pero que hace diez años que produce en la región chaqueña de Gral. Pinedo y Gancedo (también sobre la Ruta 89) y más al norte, en Pampa del Infierno y Frentones.

Pero uno de los problemas más serios de la zona no tiene que ver con la naturaleza sino con el hombre: la falta de caminos transitables, por un lado, y el costo del transporte del grano por el otro.

"La región pasó de 100.000 hectáreas agrícolas a un millón, con altos rendimientos, y sigue sin haber vías de salida para la producción", se lamentó Fogante. "No es posible que no haya ni siquiera caminos de ripio bien mantenidos para que circulen los camiones."

La distancia al puerto de referencia, Rosario,es otro factor que juega en contra de la agricultura. Comentaba Fogante que desde el noroeste de Chaco llevar una tonelada a puerto cuesta 80 pesos, o sea el 17% de una soja de $ 464, el 35% de un maíz de $ 225 y el 57% de un sorgo de 140 pesos.

Este factor es de una gravitancia tal que dificulta el desarrollo de una rotación sustentable que combine soja con maíz, induciendo al productor al monocultivo de soja.

Solfanelli, cuyo flete desde Roversi asciende a $ 60, está embolsando la cosecha para comercializarla en temporada baja de fletes.

La directa lo hizo
El crecimiento del área agrícola en esta región está muy relacionado a la tecnología de la siembra directa. De hecho el padre de Germán, Rogelio Fogante, fue uno de los pioneros de la directa, desde su trabajo en el Inta Marcos Juárez, en la década del 70.

La siembra directa significa economía del agua gracias a los rastrojos que se mantienen en superficie, al punto que se ha incorporado el doble cultivo trigo/soja, para que el cereal genere la cobertura qu

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