La perspectiva triguera, bajo constante análisis

En las dos últimas campañas cayó la producción de trigo de una manera alarmante. Las interpretaciones son diversas: está el factor climático, pero sin dudas también influyó el auge de la soja como cultivo casi único.

06deMayode2003a las08:25

Dos productores de la región de Junín, Pablo Melcon y Miguel Angel Guruceaga, consultados por la agencia Noticias Argentinas, expusieron sus puntos de vista sobre la producción de trigo.

Melcon no es optimista, a tal punto que dijo que no veía que en la zona se fuera a producir un vuelco a la siembra de trigo.

“Llevamos tres campañas muy desilusionantes, invirtiendo mucho en el cultivo y sin lograr los resultados que esperábamos”, agregó. “Básicamente, no nos acompañó el clima”, dijo.

“Hoy por hoy si hacemos las cuentas con un trigo a enero de 102/103 dólares, diría que los márgenes van para atrás”, continuó. “El único estímulo para sembrar trigo sería poder retener y llegar a los 126/130 dólares. Como está en este momento y ahí los márgenes sí son interesantes”, puntualizó Melcon.

LLUVIAS. Dijo que se trata de un “problema económico, teniendo alternativas como poder hacer una soja de primera o maíz que si bien es caro, los números todavía dan. Básicamente el trigo está compitiendo con una soja de primera y por ahora no hay con qué darle”, señaló.

Por su parte, Guruceaga dijo que “la zona va a dejar de ser triguera mientras estemos soportando estos períodos húmedos. El grave problema del trigo es la humedad; necesita dos o tres lluvias oportunas y nada más”.
“Con humedad al trigo lo afectan todas las pestes. Los costos también son un problema; por ahora no dan para aplicar una tecnología adecuada”, agregó.

Quizás, tratándose de cosecha fina, si algún productor así lo desea, “la cebada puede tener algún poco de posibilidad más que el trigo, pero hasta por ahí no más”, sugirió Guruceaga.

ALTERNATIVAS. Uno puede ganar entre 8 y 15 días antes en recolectar la cebada respecto del trigo “que permite hacer una soja de segunda en mucho mejores condiciones. Podría ser entonces, la cebada una alternativa, pero a medias”, indicó.

Insistió Guruceaga en destacar la posibilidad de ganar ese tiempo “para la soja de segunda. Los cultivos de esta oleaginosa sobre cebada han estado fenomenales”.

En este marco, el CREA Zona Norte de Buenos Aires realizó en la sede de la Sociedad Rural de Junín una jornada abierta para abordar, precisamente, el tema desde una perspectiva eminentemente técnica.

Fernando Ruiz Toranzo, en esa oportunidad, hizo hincapié en la influencia del clima, señalando como los rindes promedio habían comenzado una curva decreciente a partir de la cosecha 98/99 con un promedio de 39,8 quintales por ha.

Para llegar al ciclo 00/01 a 36 qq/ha y caer abruptamente a 22,7 qq/ha en la campaña siguiente. En el período 02/03 los rindes subieron a 27,1 qq/ha.

En ese lapso también se verificó una paulatina reducción de la superficie sembrada que pasó de 10,8 millones de has. En el 99/00 a 6,39 millones en el 02/03.

El experto detalló de que modo el clima impactó en el rinde potencial del cultivo, provocando un leve retraso en la fecha de siembra y un acortamiento del ciclo entre 11 y 5 días (mayor en ciclos largos), entre otros factores.

DAÑOS AL SUELO. A su vez, Gerardo Chiara de los CREA Alberdi y Bragado planteó en esa jornada la inestabilidad de rindes con tendencia decreciente en las dos últimas campañas, el problema de enfermedades de hoja en aumento, la poca oferta varietal atractiva para la zona y el fusarium como definitorio final del rinde.
Algunos técnicos suponen que el excesivo cultivo de soja puede provocar daños en el suelo que con una buena rotación se evitarían.

En esa dirección apunta este tipo de encuentros. En la necesidad de encontrar una síntesis entre las necesidades de los

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