Carne con información

El 13 de mayo comenzó a regir un nuevo sistema de identificación del Senasa para novillos de exportación. Cómo se está posicionando Cresud para sacarle más jugo a la normativa oficial

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20deMayode2003a las09:17

El 13 de mayo entró en vigencia la resolución 15/2003 del Senasa, por medio de la cual se crea el Sistema de Identificación de Ganado Bovino para Exportación.

A partir de esa fecha todos los campos inscriptos en el registro para faena de exportación están obligados a identificar los animales con una caravana colocada en la oreja izquierda. Esta deberá contar con un código no repetible en el frente y el número de Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) en el dorso.

El nuevo sistema pretende establecer la identificación individual de los animales a través de toda la cadena productiva.

En el marco de la nueva normativa, los ganaderos deberán anotar los códigos de identificación de cada uno de los animales por remitir en la Tarjeta de Registro Individual de Tropa (TRI), anexa al Certificado Sanitario.

En este contexto, Cresud (una de las principales empresas ganaderas argentinas y miembro del CREA Juramento) decidió implementar un sistema de trazabilidad propio a la par del exigido por la normativa del Senasa. La idea es lograr un conocimiento más detallado y preciso por medio de la centralización de la información productiva de cada animal - control de peso, alimentación, cambio de categoría, sanidad, etcétera- en una base de datos auditable.

"Empezamos con esto para los animales de exportación en función de los requerimientos del Senasa, pero luego vamos a seguir desarrollándolo para el mercado interno porque creemos que en el futuro va a haber un aprovechamiento de ese valor agregado por parte de las cadenas de supermercados", apunta Alejandro Casaretto, gerente de Producción de Cresud.

"Seguramente se va a tratar de un nicho de mercado muy específico, pero en algún momento los supermercados van a comenzar a imponerlo y nosotros queremos estar preparados cuando ese momento llegue", añade Casaretto.

La cuestión es que la carne de los novillos trazados individualmente no se venderá en un 100% al exterior; algunos cortes quedarán en el mercado interno y esto hará -tarde o temprano- que aparezca un nicho en el ámbito doméstico.

"La diferenciación va a aparecer porque los cortes de los animales trazados que quedan en el mercado interno tienen esa información y no tendría sentido venderlos como un commodity más", explica Eugenia Saini, técnica en Trazabilidad de Cresud.

La gran pregunta, aún no resuelta, es cómo se van a ofrecer dichos cortes al público. "No va a ser una tarea fácil", señala Saini. "Si uno lo vende como carne segura o con garantía sanitaria, la gente puede preguntarse ¿qué son entonces el resto de los cortes que se comercializan? De esa manera se puede canibalizar el propio negocio. Habrá que buscar algún camino para venderlo entonces como carne con información", concluye.

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