Diagnóstico del último período y perspectivas

Durante el mes de mayo se registraron mayores precipitaciones en la franja este del país, en especial en las provincias de Corrientes y Entre Ríos.

11deJuniode2003a las17:55

Durante el mes de mayo se registraron mayores precipitaciones en la franja este del país, en especial en las provincias de Corrientes y Entre Ríos. Este comportamiento es bastante habitual en los meses fríos, aunque en este caso el contraste entre el este y el oeste es mayor que el habitual, debido a la entrada extra de humedad desde el este sobre las provincias del este de la región pampeana.

La zona adyacente a Bahía Blanca recibió unos 50 mm durante el mes de mayo, mostrando un inicio de revertimiento en el régimen seco de los últimos meses.

La figura 1 muestra la clasificación de las lluvias de mayo, comparando las precipitaciones registradas con las normales para este mes.

Se observa una amplia zona de lluvias por encima de las normales (azul), que abarca toda la provincia de Entre Ríos, el sur de Corrientes, el centro de Santa Fe y el norte de Córdoba. Este comportamiento obedece probablemente a la gran disponibilidad de humedad en superficie que se da en esta área, sumada a la entrada de humedad atmosférica desde el este.

En lo que va de junio la provincia de Entre Ríos fue la más afectada por tormentas asociadas al pasaje frontal del 1 y 2 de junio, con registros superiores a 100 mm en el noroeste de la provincia.

Es interesante resaltar que el mapa de categorías de lluvia de mayo muestra lluvias normales (verde) en el norte de Buenos Aires; además en lo que va de junio se registraron sólo algunas lluvias débiles y aisladas. Sin embargo se manifiesta allí gran preocupación por los excesos hídricos existentes, que hacen dudoso el exitoso arranque de la fina en algunas áreas. Queda en evidencia que el problema no viene aquí “de arriba”, sino “de abajo”: el avance en el nivel de las napas freáticas es cada vez más notable.

La figura 2 muestra la clasificación de las reservas actuales, comparadas con las normales para la época.

Las reservas en el sudoeste bonaerense y La Pampa no son tan escasas para potreros preparados para trigo (el mapa simula una pradera, de mayor consumo hídrico). Zonas del centro y norte de Buenos Aires, por el contrario, presentan en el mapa reservas normales para la época, sin embargo existe una gran preocupación por el anegamiento de zonas bajas y la cercanía de las napas. La cuenca del Salado santafesino y el norte de Entre Ríos siguen mostrando reservas muy altas.

En la típica zona triguera que conforma la cuenca cerealera de Bahía, la situación para las siembras es deficitaria, lo que resulta trascendente por tratarse de una importante región para este cultivo. Sin embargo, en la zona queda aún tiempo como para esperar que las leves a moderadas lluvias propias de la época, ayudadas por la escasa evapotranspiración de la estación, puedan ir poco a poco mejorando la humedad de los perfiles de suelo. Esto sucedería por lo menos en las primeras capas, lo que es suficiente para la implantación y las primeras etapas del trigo. Luego es muy probable la recomposición total de la humedad edáfica, simplemente por lo que indica la climatología del agua en el suelo para esa región.

El fenómeno El Niño ya ha desaparecido: todos los indicadores muestran valores casi normales, con lo cual la influencia sobre Sudamérica no sería significativa. De todas formas, entramos al trimestre más frío del año, durante el cual la influencia de los fenómenos del Pacífico Ecuatorial disminuye claramente, pasando a segundo plano. Por lo tanto es conveniente pensar ahora que el escenario más probable es el de un Pacífico Ecuatorial Central en condiciones de neutralidad en los próximos meses, o comenzando a tomar características de La Niña, como ya se insinúa cerca de la costa peruana.

Los calentamientos y enfriamientos sobre el Atlántico p

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