EE.UU.: el Congreso revisará el país de origen de las carnes

Los republicanos que tienen mayoría en las dos cámaras del Congreso estadounidense inician hoy un esfuerzo para que se cancele la legislación que requiere que las carnes importadas que se venden en el país tengan una etiqueta que identifique su origen.

25deJuniode2003a las12:41
Los republicanos que tienen mayoría en las dos cámaras del Congreso estadounidense inician hoy un esfuerzo para que se cancele la legislación que requiere que las carnes importadas que se venden en el país tengan una etiqueta que identifique su origen.

El requisito se aprobó como parte de la ley de presupuesto para la agricultura en el período fiscal 2002 como resultado de los esfuerzos de grupos de consumidores y de productores de alimentos estadounidenses que afrontan la competencia de las carnes importadas.

Sin embargo, un apartado del proyecto de ley de asignaciones en el presupuesto del período fiscal 2004 impediría que el Departamento de Agricultura aplique el requisito para la carne vacuna, porcina y de pescado.

"El requisito (del etiquetado) es un asunto controvertido y difícil. Ha causado mucha confusión y problemas", expresó el representante republicano Henry Bonilla, de Texas, quien preside el comité de Agricultura de la Cámara Baja.

Bonilla ha propuesto que se dé al Departamento de Agricultura más tiempo para que evalúe el impacto que el requisito de la ley tendrá sobre consumidores y productores agropecuarios.

Una coalición de más de 130 grupos de consumidores y productores ha enviado una carta al Comité de Asignaciones -que hoy emprende el trabajo en el presupuesto de 2004- en la cual calificó la iniciativa de Bonilla como "una acción equivocada en el peor momento".

"La postergación o cancelación del requisito (de etiquetado del país de origen) se sumará a las preocupaciones de los consumidores y de los socios comerciales clave de EEUU acerca del reciente brote en Canadá de encefalopatía espongiforme bovina (EEB o mal de las vacas locas)", señaló la coalición.

Entre quienes respaldan la cancelación del requisito se cuentan poderosos grupos de procesamiento y comercialización de carnes, y la Asociación Nacional de Almacenes de Alimentos calificó ese trámite como "una carga muy pesada".

"Lo que la gente quiere es carne con bajo contenido de grasa", dijo Dan Murphy, vicepresidente del Instituto Estadounidense de Carnes, la gremial de empacadores de carne que respalda la iniciativa de Bonilla.

"No podemos atender esa demanda a menos que importemos carnes", agregó.

Cada año los procesadores y empacadores de carnes en Estados Unidos muelen y venden millones de toneladas de carne vacuna de bajo contenido de grasa procedente de Australia, Nueva Zelanda, Canadá y México.

Pero Tom Buis, vicepresidente de la Unión Nacional de Productores Agropecuarios, que respalda el requisito de etiqueta, sostiene que un distintivo que señale que el ganado fue "criado en EEUU" podría aumentar las exportaciones cárnicas a mercados como Japón, donde esa carne se aprecia por su calidad y sanidad.

La representante republicana Mary Bono, de California, patrocinó exitosamente el año pasado una estipulación en la ley agrícola que requiere el etiquetado sobre el origen de las frutas y verduras frescas.

La iniciativa de Bonilla no afectaría ese requisito, y no está claro hasta ahora si los representantes republicanos de Florida y California lucharán para mantener el requisito de etiquetado de las carnes.