Los tamberos evalúan medidas de fuerza por la baja de precios

La industria láctea redujo los valores que les paga a los productores

07deAgostode2003a las08:13
Según los productores de la Mesa Nacional de Lechería, la caída oscila entre el 3 y el 20 por ciento, entre julio y agosto
Quejas por el regreso a la pérdida de rentabilidad

La relación entre los productores lecheros y la industria volvió a quebrarse, luego de que las usinas lácteas anunciaron una rebaja de los precios de la materia prima, que va del 3 al 20%, para los meses de julio y agosto.

A partir de ahora se organizarán asambleas en las cinco provincias lecheras (Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos), y en 10 días se definirá una medida de fuerza, en caso de que la industria no dé marcha atrás con su decisión.

"Rechazamos esta decisión unilateral de la industria y los motivos con los cuales la justifica", explicó Juan Bautista Vergés, productor de Nueve de Julio.

Según los tamberos, en Santa Fe se obtienen entre 48 y 52 centavos por litro de leche, y la reducción impuesta significa caer por debajo de los costos, pues en esa provincia un litro de leche implica un gasto de al menos 43 centavos en el tambo.

Lo que más preocupa a los productores es que no se ha planteado el piso de esta disminución del precio y, dado que éste es el momento de definir cuánto se apuesta a la cosecha gruesa, se teme que muchos productores se vuelquen a la agricultura y siga cayendo el volumen de leche producido.

En cambio, según argumentan los industriales, la medida se justificaría por una significativa caída del consumo (lo que explicaría una sobreproducción), por el estancamiento de las exportaciones, por la creciente competencia desleal (por lo que piden al Gobierno un mayor control bromatológico y fiscal) y por la presión de las cadenas de comercialización, que habrían tomado el control del negocio. Sin embargo, mientras se argumenta que sobra leche en el mercado interno, se importa un 3% de la producción desde el Uruguay a precios más convenientes que los locales.

Ayer, durante una reunión con la subsecretaria de Defensa de la Competencia, Patricia Vaca Narvaja, representantes de las Mesas Provinciales de Lechería pidieron al Centro de la Industria Lechera (CIL) que organice un comité de crisis para intentar encontrar una solución antes de que se desate el conflicto, que pondría en riesgo el abastecimiento. Según estimaciones del sector, el consumidor sentiría las consecuencias de este conflicto, de producirse una fuga de productores y una merma del volumen de leche en verano y otoño.

Dado el punto crítico al que llegó la relación con los industriales, también se espera que el Estado asuma una intervención arbitral. "Hay una ausencia completa del Estado, que no contribuye a la organización del sector", denunció Claudio Ersinger, de la Cuenca Mar y Sierras bonaerenses, en una conferencia de prensa organizada en la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap). En la Secretaría de Agricultura no quisieron hacer declaraciones sobre el tema pese a las consultas realizadas por LA NACION.

"Se terminó el noviazgo de un año y medio con la industria. Volvemos a la vieja costumbre de fijar unilateralmente los precios de la producción. La Mesa Nacional de Lechería era el ámbito lógico para discutir los precios y una política a futuro", dijo, con decepción, Gustavo Colombero, productor santafecino.

En ese ámbito se preveía la búsqueda de un mecanismo de administración y control de la oferta de leche y un sistema de liquidación único del pago de la materia prima, entre otras cosas.

Por Analía H. Testa
De la Redacción de LA NACION