Siguen las negociaciones para la liberalización del comercio

El convenio pretende aceitar el diálogo en torno de las reglas del intercambio global en la Organización Mundial de Comercio, cuya próxima cita en septiembre en Cancún corre riesgos de frustrarse por las diferencias entre las dos potencias.

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15deAgostode2003a las08:31

El convenio pretende aceitar el diálogo en torno de las reglas del intercambio global en la Organización Mundial de Comercio, cuya próxima cita en septiembre en Cancún corre riesgos de frustrarse por las diferencias entre las dos potencias.

Estados Unidos y la Unión Europea llegaron a un acuerdo marco para reducir los subsidios a las exportaciones y ayudas internas a la agricultura y asegurar un trato preferencial a los países en desarrollo en el comercio agrícola mundial.

A partir del punto muerto en el capítulo agrícola, los negociadores de Washington y Bruselas se reunieron en Ginebra, donde alcanzaron un acuerdo marco calificado por los estadounidenses como un avance sustancial, y por los europeos como un gran paso.

En el tema de los apoyos domésticos y subsidios a las exportaciones, el acuerdo estipula la reducción rápida de algunos créditos y la reducción gradual del uso de ambas herramientas, en cumplimiento de los mandatos de Doha, y establece que al final del período de implementación el monto de los apoyos no debe exceder el 5 por ciento del valor total de la producción agrícola del país.

El compromiso incluye a las empresas estatales, y establece igualmente que las donaciones de alimentos no deben interferir con el mercado.
Washington y Bruselas acordaron asimismo que la Ronda Doha debe aportar “mejoras sustanciales” en materia de acceso a mercados a través de reducción o eliminación de tarifas y cuotas.

Las dos partes reconocieron la necesidad de otorgar a los países en desarrollo un mecanismo especial de salvaguarda, así como trato diferenciado especial en las fórmulas de reducción de tarifas.

Esfuerzo.

El texto del acuerdo, difundido por la agencia francesa AFP, incluye corchetes que todavía deben ser llenados para establecer los porcentajes de reducción.

Sin embargo, advierte que “todos los países desarrollados deben lograr reducciones en los apoyos que distorsionan el comercio, significativamente mayores que en la Ronda Uruguay, y que resulten en que los miembros que tengan los subsidios más altos hagan el mayor esfuerzo”.
El comisario de Comercio europeo, Pascal Lamy, consideró que el acuerdo “ofrece una base sólida y sostenible para completar las negociaciones” en el marco de la OMC.

“Me es grato que hayamos alcanzado un acuerdo (...) que permite cambiar la marcha de las negociaciones en la OMC y encaminarnos hacia la fase final”, agregó.

En tanto, su par de Agricultura, Franz Fischler, dijo que ambas partes consiguieron “elaborar un marco razonable para las futuras negociaciones. Contamos con seguir colaborando con todos los miembros de la OMC, con el mismo espíritu constructivo, en las tres semanas que preceden a la cumbre de Cancún”, concluyó.

A partir de ahora y hasta el 25 de agosto, los 146 miembros de la OMC deberán analizarlo, además de consensuar líneas generales para llegar al borrador de la declaración ministerial de Cancún, al que aún le quedan temas conflictivos, como el de medicamentos.

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