Con las piezas cambiadas

La reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) terminó sin acuerdo y dejó el tablero

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20deSeptiembrede2003a las08:13

La liberalización del comercio agrícola internacional se vuelve a postergar tras el fracaso de la cumbre de Cancún, aunque se presentan nuevos desafíos con las negociaciones bilaterales y regionales

¿Fue un fracaso o un punto de inflexión en el largo camino en pos de la liberalización del comercio agropecuario? ¿El mundo se volverá más proteccionista? ¿Puede haber algún cambio para los productores argentinos? Las respuestas a estos interrogantes son múltiples y, a la vez, contradictorias. Sin embargo, hay evidencias que permiten extraer algunas conclusiones, según las consultas realizadas por La Nación, a empresarios, dirigentes y funcionarios argentinos que participaron de la reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que concluyó la semana pasada en Cancún, México:

Para el país fue mejor que las conversaciones concluyeran sin la firma de un documento final a que hubiera habido un mal acuerdo con compromisos de consecuencias negativas para los próximos diez años.

La fuerza negociadora del Grupo de los 22, integrado por naciones en desarrollo, entre los que están la Argentina, Brasil, China e India, es superior a la exhibida hasta ahora por el grupo Cairns, que en Cancún firmó su certificado de defunción. El representante comercial de Estados Unidos, Robert Zoellick, y el comisario de comercio de la Comunidad Europea, Pascal Lamy, admitieron a regañadientes que era un interlocutor válido.

Los funcionarios de la Cancillería, encabezados por Rafael Bielsa, y de Economía trabajaron codo con codo con los empresarios y dirigentes del sector privado, lo que permitió responder rápidamente a las contraofertas de negociación y a elevar el perfil técnico del G-22. Si esa dinámica, que lleva algunos años, se repite en las cadenas agroalimentarias puede haber resultados asombrosos. Todos los consultados ponderaron la apertura del sector estatal para tener en cuenta las sugerencias de los representantes empresariales.

No se postergó la llamada "cláusula de paz" que vence a fines de este año por la cual los productos agrícolas no pueden ser objeto de reclamos en el Organo de Solución de Diferencias (OSD) de la OMC si no superan los niveles de subsidios establecidos en 1992.

Bases

El director ejecutivo del Instituto de Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI), Ernesto Liboreiro, explica que, a diferencia de lo que ocurrió en Seattle, en 1999, esta vez quedó un documento de base para el acuerdo agrícola aunque no llegó a ser tratado. "Hay un borrador con el cual se va a seguir trabajando en Ginebra", indica. Los tres pilares sobre los cuales la Argentina piensa obtener resultados son los subsidios a las exportaciones, las ayudas internas y la mejora de acceso a los mercados.

Antes de la reunión de Cancún, la oferta conjunta de los EE.UU. y la Unión Europea no era satisfactoria en ninguno de esos tres puntos. No obstante, Liboreiro señala que en la reunión de la OMC hubo consenso para eliminar una buena parte de los subsidios a la exportación y establecer reglas claras para su uso.

En materia de ayuda interna, los EE.UU. y la UE se mostraron partidarios de reducir la caja ámbar (medidas de apoyo interno que distorsionen el comercio) aunque evitaron precisiones por productos y pretendieron establecer un promedio. No hubo avances en la caja verde (medid

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