Se venden más cosechadoras, pero el parque aún es obsoleto

Según el INTA, el 16,3% de los equipos tiene una antigüedad promedio de 28 años. Las pérdidas en las cosechas por falta de reposición son de 585 millones de dólares anuales. Brasil repone sus equipos con mayor velocidad que la Argentina.

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27deNoviembrede2003a las09:29

Aunque este año la venta de cosechadoras duplica la registrada en 2002, el parque de estos equipos sigue siendo obsoleto. Así lo demuestra un informe del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que señala que el 16,3 por ciento de las cosechadoras que se utiliza en el país tiene una edad promedio de 28 años.

Esa antigüedad provoca una serie de imperfecciones en los equipos por falta de mantenimiento, lo que, a su vez, determina pérdidas económicas en la cosecha estimadas por el INTA de la localidad cordobesa de Manfredi en unos 585 millones de dólares anuales.

"Aun cuando se incorporen 1143 unidades durante 2003 permanecerán activas 2934 cosechadoras con una edad promedio de 28 años, lo que compromete seriamente la eficiencia de la cosecha por las altas pérdidas que se producen", dice un informe de Mario Bragachini y otros técnicos del INTA Manfredi que integran el proyecto Agricultura de Precisión, que impulsa el organismo estatal.

Si las pérdidas por antigüedad y falta de cuidado se redujeran en un 20 por ciento, se podrían comprar unas 1000 cosechadoras con un valor promedio de 120.000 dólares, añade el trabajo.

Sólo en la actual campaña triguera, las pérdidas por falta de mantenimiento y de inversión en repuestos se estiman en 102 millones de dólares.

En el sector privado coinciden con el diagnóstico de los técnicos estatales. "En 2003 se han superado las ventas promedio de los últimos años. Las fábricas nacionales están realizando un gran esfuerzo al responder rápidamente al crecimiento de la demanda", sostiene Manuel Dorrego, director ejecutivo de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma).

El directivo considera que la principal dificultad para que se incrementen las ventas de cosechadoras es la falta de crédito en el circuito financiero.

El 95 por ciento de las operaciones se realizó por canje de granos, la verdadera moneda dura del campo. Tras el aumento de precios internacionales de los granos en 2002, la incertidumbre sobre el valor del dólar y las restricciones bancarias, los productores incrementaron el uso de los granos como medio de pago. Dorrego informó que los bancos están comenzando a ofrecer líneas de crédito para la compra de cosechadoras, aunque con tasas de interés del 15 por ciento, consideradas elevadas por el mercado. El valor promedio de estos equipos requiere plazos de pago de cinco años.

Avance brasileño

El informe de los especialistas del INTA Manfredi señala también que Brasil exhibe un dinamismo superior al argentino en la reposición de su parque de cosechadoras.

En las últimas cuatro campañas agrícolas, el país vecino tuvo una producción promedio de 100 millones de toneladas de granos, en tanto que la Argentina llegó a los 67 millones. "Brasil repuso en ese lapso un promedio de 4000 cosechadoras anuales, mientras que nuestro país lo hizo en un promedio de 650 cosechadoras por año", indica.

Estos datos demuestran que la relación de reposición de cosechadoras en Brasil es de un equipo cada 25.000 toneladas de granos producidos, mientras que en la Argentina es de una cosechadora cada 103.000 toneladas de granos.

Brasil tiene una capacidad de producción diez veces superior a la Argentina y las principales empresas multinacionales están radicadas en ese país. A su vez, los estados otorgan subsidios a los créditos que prestan los bancos, que se ofrecen a plazos de entre cinco y diez años.

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