El maíz tiene una cara visible

A fuerza de rindes records, Avellaneda transformó sus campos en establecimientos de experimentación.

06deDiciembrede2003a las08:36

"Johnny" Avellaneda sigue dando buenas noticias. Y no sólo por sus ya clásicos y espectaculares rindes en maíz. También se "entretiene" batiendo marcas en otros cultivos. El miércoles por la noche, mientras cosechaban un lote de ensayo de trigo bajo riego en uno de sus campos, la balanza marcó 10.200 kilos/ha .

Por eso, no es casual que sea calificado como uno de los grandes innovadores de la agricultura argentina. Los establecimientos de "San Marcelo" (en Teodelina) y "Betania" (en María Teresa), ambas localidades del sur santafesino, se han convertido en verdaderos campos experimentales.

El recientemente elegido presidente de la Asociación de Maíz Argentino (MaizAr) dialogó con Clarín Rural en su departamento de Capital Federal. "La seca le está pegando sobre todo al cultivo de maíz. El atraso en las fechas de siembra y la poca humedad superficial —aunque en mi zona las napas estaban bien cargadas con agua a la siembra— seguramente impactarán negativamente, aunque ya veremos cuánto, sobre los rindes", advirtió.

El hombre que asegura que es posible que el cultivo ocupe unas 6 millones de hectáreas desde las poco más de 2,5 millones actuales marcó así su preocupación por la evolución de la actual campaña.

Aunque aclara que "el hecho de que todos nuestros materiales son Bt nos permite tener los riesgos un poco más acotados".

Avellaneda —quien en la charla estaba junto con su hijo Facundo y no perdía contacto con Agustín que en ese momento estaba cosechando trigo en los campos familiares del sur de Santa Fe— contó que instaló muchos pluviómetros "y las variaciones de precipitaciones que hemos constatado han sido muy importantes".

Y comentó que "por eso estimo que los rindes van a ser menores, porque los cultivos vienen más petisos y desparejos".

Sin perder de vista los negocios, contó que, contrariando su espíritu, en la actual campaña decidió alquilar una parte de sus campos. "Es un negocio de oportunidad que se hizo por un año", se apresura a aclarar Facundo.

"Lo que sucede es que fue una oferta tentadora, con pago anticipado y en la cual yo fijé algunas condiciones de manejo, como el mantenimiento de la siembra directa y la obligatoriedad de continuar con el balance de nutrientes". Esta última es una preocupación constante de Avellaneda.

Otra preocupación es la trabajar cada vez con mayor sintonía fina. Estas son las razones que le posibilitaron concretar el negocio de producir maíz para semilla por encargo de una importante sementera internacional. Bajo riego, claro. Y añadió que "en una parte que quedó sin sembrar, estoy haciendo ensayos con dos híbridos Bt que según los semilleros tienen el más alto potencial de rendimiento". Negocio e investigación, la marca en el orillo de Avellaneda.

El riego suplementario, que ocupa el 30% del área agrícola en su planteo productivo, es la plataforma que le asegura alcanzar máximos rendimientos.

"Está claro que el potencial genético de las semillas actuales es más alto que el que normalmente usamos los productores. Tenemos potenciales de 14.000 kilos y producimos solo 9.000 hilos/ha", explica.

"Es más, experimentalmente, los genetistas nos dicen que se pueden alcanzar rindes de 24.000 kilos/ha".

Por lo pronto, no deja de probar tanto en secano (sin riego) como en el área bajo riego que se puede alcanzar altos rindes y que sean rentables. En secano promedia los 14.000 a 15.000 kilos/ha. Y bajo riego, ya alcanzó picos de 18.000 kilos/ha.

En tanto que en los maíces de segunda (llamados así por ser sembrados en otra época: a fines de diciembre y principios de enero) Avellaneda promedio los 11.000 kilos/ha.

¿Las claves? Entre otras (ver Habla la...), para Johnny pasan por el uso de la mejor genética —que se puede chequear median

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