Seca, calor y tiempo severo

Las lluvias de la semana pasada se concentraron sobre el sur y este de Buenos Aires, donde los valores registrados superaron en muchos casos los 40 milímetros.

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22deDiciembrede2003a las17:28

En el resto del área central del país las lluvias fueron menores, en general de menos de 10 milímetros. Las lluvias mencionadas se pueden ver en la figura adjunta.

Las reservas sobre el sudoeste de Buenos Aires se recuperaron parcialmente, gracias a las últimas lluvias. No sucedió lo mismo sobre La Pampa. En general, las lluvias registradas alcanzaron apenas para compensar la pérdida de humedad, con lo cual el mapa de estado de las reservas de hoy no difiere demasiado del de la semana pasada. Se observan desecamientos sobre el centro de la provincia de Buenos Aires y un avance de la categoría “sequía” (color naranja) desde Córdoba hacia el centro de Santa Fe.

En zonas secas donde las lluvias fueron escasas, se reportaron tormentas de viento y granizadas. Esto no es casual, ya que todos los factores presentes allí en los últimos días promueven la ocurrencia de estos fenómenos adversos.

Las temperaturas de los últimos días de la semana pasada fueron altísimas, con elevada sensación térmica. La circulación del norte hacía ingresar sobre el norte del país aire cálido del norte. Las altas presiones mantenían el cielo despejado, provocando además que el aire descienda, se comprima contra el suelo y se caliente.

El calor, la circulación del norte, la escasa humedad en capas bajas de la atmósfera, todo esto constituye un “caldo de cultivo” a la espera de algún sistema (frente frío) que desencadene tormentas localmente intensas, con fuertes vientos y probablemente granizo. A este tipo de acontecimiento, no necesariamente acompañado por lluvia, los meteorólogos lo denominan “tiempo severo”.

Sobre la región pampeana el panorama de lluvias para la semana que se inicia es muy similar al que se vislumbraba al comienzo de la semana pasada. Al ingreso de una masa de aire y fresco de las últimas horas del domingo 21, le sucederá el paulatino restablecimiento de una circulación de verano, que desde mediados de semana se notará en las temperaturas máximas. Hasta el fin de semana y salvo algunos chaparrones costeros durante la tarde de hoy y mañana, no se harán presentes las lluvias.

El noreste del país es el que presenta una masa de aire con mayor susceptibilidad a la inestabilidad atmosférica y hacia la noche del miércoles podrían generarse algunas tormentas dispersas. Estas condiciones pueden afectar el borde noreste de la región pampeana.

Las perspectivas de precipitaciones sobre la franja central (Córdoba, centro sur de Santa Fe, La Pampa, norte de Buenos Aires y Entre Ríos) y por cierto la más necesitada, se fortalecen entrando al fin de semana. Esta previsión esta sustentada en la dinámica generada a partir del avance de un sistema frontal. El mismo lograría su máximo de inestabilidad durante la tarde o noche del sábado y la mañana del domingo, en forma progresiva desde el sur de la región pampeana hacia el norte.

Se espera que durante este evento, la oferta de agua sea más generosa, aunque en general dentro del “ajustado” contexto de lluvias que ha caracterizado el comienzo de esta campaña gruesa.

De este modo las jornadas del jueves viernes y sábado revestirán características de temperatura muy similares a las que se dieron durante el pasado fin de semana. O sea las condiciones ambientales serán rigurosas luego de mediados de semana.

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