El hambre de crushing moviliza las inversiones en el complejo oleaginoso

El proyecto de Vicentín para ampliar su capacidad de molienda se suma a los de Molinos y Cargill. AFA levanta una planta de refinación. Emprendimientos en el sector apuntan a aumentar la capacidad de molienda y diversificar productos.

24deEnerode2004a las08:17

A principios de octubre pasado se reflejaba en este suplemento el análisis de referentes y entidades vinculadas con el sector aceitero sobre la potencialidad de una nueva ola de inversiones vinculadas al complejo oleaginoso, de menor magnitud pero de características parecidas a la de fines del 80.

Pasaron pocos meses y ya se anunciaron oficialmente tres megaproyectos de construcción de nuevas plantas, además de las iniciativas que todavía están en etapa de "rumores". Al mismo tiempo, se difundieron emprendimientos de menor envergadura destinados a ampliaciones en la capacidad de molienda, a la elaboración de subproductos con valor agregado y a aumentar la capacidad de acopio en las fábricas y en el interior.

De la mano de los espectaculares precios de la soja y del crecimiento en el cultivo de la oleaginosa, anunciar inversiones en el sector se ha convertido en un hábito. Esta semana le tocó el turno a Vicentín, la aceitera santafesina que le comunicó al gobernador Jorge Obeid la intención de desembolsar 40 millones de dólares para construir una nueva planta de procesamiento en el puerto de San Lorenzo. Le siguió los pasos, así, a los anuncios formulados por Molinos y Cargill.

Por el lado de la cooperativa Agricultores Federados Argentinos (AFA) también trascendieron proyectos. Aunque por un monto menor, el proyecto no es menos significativo en términos relativos. Se trata de construir en la planta de Los Cardos, que tiene una capacidad de molienda de 500 toneladas diarias de soja, una planta de refinación de aceite de 100 toneladas por día.