Resistir con dignidad
Todo el arco de acreedores, y en especial el G - 7 aglutinador de las naciones más poderosas, presiona sobre el gobierno y sobre el pueblo todo, escandalizado por el anuncio de que el pago de la deuda externa será posible sólo a partir de una quita de 75 por ciento.
Hay que asistir, también, a expresiones de descontento del establishment ante las actitudes del gobierno nacional: el diplomático Roger Noriega que ninguno la relevancia del país, la número dos del FMI, Anne Krueger, que elogió la década menemista y algún que otro vocero más del imperio.
Ese poder , beneficiado por la década pasada que desbastó el país que hoy parece entender como una insolencia la nueva posición argentina, más cercana a la dignidad que a las "relaciones carnales", tiene sus mentores propios, pero también tiene sus voceros aquí dentro. El presidente Kirchner los denominó "los atorrantes de afuera y los de adentro". Son quines dicen : "honrar la deuda", "pagar como sea", "aumentar el superávit fiscal", "reducir gasto social" y otras viejas y tristes frases de la misma calaña.
