Hace 100 años: También renegaban por la existencia de fiebre aftosa en Argentina

Esto era lo que decía el diario La Nación en su sección Ecos del día– Conflicto de informaciones del día martes 29 de 1904 – La nota del ministro de relaciones exteriores al británico, reclamando la reapertura de los puertos al ganado en pié, por haber desaparecido la epizootia, fue, se puede decir, oficiosamente denegada por la prensa inglesa, que la comentó anticipando que no se accedería a ella...

30deNoviembrede2004a las08:48
Esto era lo que decía el diario La Nación en su sección Ecos del día– Conflicto de informaciones del día martes 29 de 1904 – La nota del ministro de relaciones exteriores al británico, reclamando la reapertura de los puertos al ganado en pié, por haber desaparecido la epizootia, fue, se puede decir, oficiosamente denegada por la prensa inglesa, que la comentó anticipando que no se accedería a ella...

La negativa se fundaría, según esos órganos, en informes dados al gobierno británico, asegurándole que en la República Argentina hay todavía fiebre aftosa.

El punto así planteado como conflicto de informaciones oficiales sobre un mismo hecho ha venido á complicarse por la declaración de un funcionario técnico, de universal é incontrastable autoridad, dependiente de nuestro gobierno, afirmando, no sólo la existencia de la enfermedad, sino su carácter endémico; y denunciando además, las deficiencias de aplicación y observación de la ley sanitaria. Las aseveraciones del ministro de relaciones, en las que fundaba su pedido de reapertura, vienen así á ser desautorizadas pasivamente por el mismo testimonio llamado á corroborarlas y oponerlas á las denuncias é informes suministrados al gobierno inglés...

La faz desairada del incidente no es posible ya evitarla, producidos los documentos que ponen en conflicto la afirmación del ministro, con los de la oficina técnica más autorizada para estudiar y definir si existe ó no epizootia y si las leyes y reglamentos sanitarios se cumplen severa y eficazmente. Lo que cuadra no es, pues, enrolarse en una cuestión de contrapunto oficial, sino tomar la declaración del profesor Lignières como motivo de una investigación para reparar todas las deficiencias administrativas y llegar alguna vez á la compleja é insospechable inmunidad de los ganados.