La Argentina genera más de 20% de la agricultura transgénica mundial

Gracias a cultivos como soja, maíz y algodón, el país mantuvo en este año su papel protagónico en el uso y en la investigación de organismos genéticamente modificados (OGM), concentrando el 20% de los u$s 44.000 millones en que está valuada la producción transgénica global.

28deDiciembrede2004a las18:14

La producción agrícola transgénica de la Argentina durante 2004 alcanzó un valor comercial de u$s 8.900 millones, ubicándose en el segundo lugar a nivel mundial, sólo por debajo de la de Estados Unidos.

Gracias a cultivos como soja, maíz y algodón, el país mantuvo en este año su papel protagónico en el uso y en la investigación de organismos genéticamente modificados (OGM), concentrando el 20% de los u$s 44.000 millones en que está valuada la producción transgénica global.

El balance anual sobre transgénicos elaborado por Carlisle Ford Runge, un importante experto de la Universidad de Minnesota, volvió a colocar al país como un pionero no sólo en el uso de biotecnología sino también en la investigación de nuevas variedades.

En el año que termina, cinco países cultivaron 67,5 millones de hectáreas con maíz, soja, algodón y canola. La Argentina contribuyó con 13,9 millones de hectáreas, la mayor superficie en Sudamérica y la segunda más importante del mundo.

El informe describe a Latinoamérica como la región que más agresivamente está adoptando y experimentando nuevas variedades transgénicas. "Este proceso de adopción es liderado por la Argentina, que posee una de las más fértiles y productivas tierras del planeta", destaca.

Según explica Ford Runge, en particular los productores argentinos de soja son altamente competitivos en los mercados mundiales. "En los últimos siete años, la soja transgénica ha ganado espacio, impulsada por ahorros de entre u$s 35 y 55 por hectárea, gracias a la reducción de costos en el uso de químicos y por rendimientos más estables".

En el país, cerca del 100% de la soja sembrada es tolerante a herbicidas mientras que el 40% del maíz es resistente a insectos. El investigador estadounidense también destaca que la Argentina se haya convertido en los últimos años en un polo de investigación en biotecnología, "a pesar de su reciente crisis económica".

Entre otros, menciona el trabajo que realizan algunos organismos como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura de la Universidad de Buenos Aires, y la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea).

Hasta ahora, en el país se realizaron pruebas de campo de nuevas variedades de cultivos como alfalfa, algodón, maíz, papa, soja, tomate, girasol y remolacha. También se hicieron pruebas de laboratorio de alfalfa, cebada, papa y caña de azúcar.

"La Argentina se ha movido a la vanguardia del resto de los países del Mercosur en el desarrollo de un proceso de aprobación comercial que incluye pruebas de campo, cálculos de toxicidad y análisis de impacto en los mercados de exportación", explica el reporte anual.

Otros actores

A pesar del papel destacado de la Argentina, el informe asegura que Brasil podría convertirse rápidamente en líder regional en el uso de transgénicos, si continúa extendiendo el uso de OGM al ritmo actual. Los cultivos transgénicos ocupan el 12% de la superficie total sembrada y están valuados en u$s 1.600 millones, destacándose ampliamente la soja sobre el resto.

Sin embargo, Ford Runge cree probable que las 3 millones de hectáreas con transgénicos que reconoce el gobierno brasileño estén subestimadas y en realidad sean muchas más. "Algunos reportes sugieren que la tasa real de adopción de OGM en Brasil es del 30% del total, lo que más que duplica el valor de la producción de soja de ese país", explica el informe.

Durante 2004, ocho n

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