La soja y el trigo aprovechan mejor el silo bolsa

El desarrollo de la producción agrícola nacional produjo, en especial en los últimos años, un desequilibrio entre la producción y la capacidad de almacenamiento.

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31deDiciembrede2004a las09:07

Mientras la relación entre volumen producido y acopiado bajó de 1,36, en el ciclo 1984/85, a uno, en 1994/95, entre este última campaña y el período 2000/01 creció nuevamente el déficit de almacenamiento a 1,15.

Esto se debió a un fuerte aumento de producción del 42 por ciento, desde la cosecha 94/95, que no fue absorbido en igual forma por el crecimiento en inversiones en capacidad de almacenamiento, ya que las instalaciones permitieron sólo incrementar el volumen en 24 por ciento.

En el caso de Córdoba se presentaba una situación mas crítica, ya que la relación producción/almacenaje de la campaña 2000/01 era de 2,02; es decir, la provincia presentaba mayor déficit de acopio en relación con la nación.

Como aporte para solucionar esta deficiencia, la proporción de acopio realizado por el productor respecto a la capacidad total de Córdoba fue de 39,3 por ciento, mientras que a nivel nacional fue de 24,1 por ciento.

Esta inversión en almacenaje fue potenciada por el desarrollo de nuevas alternativas como el crecimiento de la práctica del silo bolsa de grano seco.

Desde la devaluación, a comienzos del 2002, se ha incrementado en forma importante la adopción de esta metodología, calculándose en la actualidad su uso como almacenamiento transitorio para 14 millones de toneladas; además de permitir la comercialización oportuna de la producción.

Una estrategia para la venta en los momentos óptimos es (en el caso de carecer de instalaciones) mantener en acopio privado o cooperativa la parte que se pueda retener de la producción y realizar las ventas cuando es mas conveniente.

Para ello se debe pagar actualmente, según informes, el uno por ciento mensual respecto al precio de venta por cada mes de acopio en trigo y maíz a partir de los 60 días de depósito y 0,5 por ciento del valor de la soja.

A partir de los precios promedio del quinquenio 1999/03, en soja y trigo (ver cuadro uno) la opción es aceptable ya que las diferencias de precio respecto a cosecha se mantienen a pesar del gasto de almacenaje.

De este modo, el trigo entre mayo y setiembre, y la soja entre agosto y enero, ofrecen la posibilidad de obtener mejores precios.

El maíz no muestra una tendencia definida, en relación con vender a cosecha por el efecto de contra estación de nuestra producción respecto a la de Estados Unidos.

Otra modalidad de creciente uso es la realización de silo bolsa. Se observa (cuadro dos) que la ganancia de este método es algo mayor al uso de almacenaje en acopio, especialmente en soja y maíz.

En soja y trigo se muestra una importante ventaja en la venta en períodos alejados de la cosecha. Se trata de una de las razones que explica el desarrollo en los últimos años de esta forma de almacenamiento.

El costo operativo del silo bolsa para distintas superficies trabajadas se puede apreciar en el cuadro 4, con el rendimiento medio indicado en el cuadro 3.

A partir de esta información es posible calcular la superficie de indiferencia requerida, para igualar el costo con maquinaria propia por tonelada respecto al costo con tarifa contratista.

A partir de 179,2 hectáreas de agricultura empieza a ser conveniente utilizar maquinaria propia para la confección de los silos bolsa de grano seco. Si tenemos en cuenta que dos de los tres modelos de empresa predominante en la región del sudeste de Córdoba (agrícola y mixto bovino) tienen mayor superficie que la indicada dedicada a agricultura se confirman las favorables condiciones para la adopción de esta técnica.

Por Carlos Ghida Daza

 

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