Los rindes del cultivo de soja parecen no tener techo.

Muchos productores esperan superar los 60 q/ha que lograron en el ciclo 2004/05...

11deJuniode2005a las08:03

Pergamino.- Salpicados como erupciones volcánicas de altísimos rendimientos emergieron por toda la pampa húmeda una buena cantidad de lotes con 60 q/ha de soja en la campaña 2004/05. Para muchos productores ese nivel ya no es un techo. "Voy por más", dicen algunos.

Ese fue el eje por el que osciló la "Octava jornada de actualización en soja", organizada por el semillero Don Mario, denominada: "Un ajuste más? para rendir al máximo" del que participaron 1600 personas y figuraron disertantes de manejo de la soja, fertilización, enfermedades y economía, entre otros. Cerca de la mitad de ellos eran profesionales de la agronomía, unos 50 pertenecientes a empresas proveedoras de insumos; el resto, eran productores de distinto tamaño, desde medianos hasta "pooles de siembra".

Se analizaron varios tópicos para lograr esos 60 quintales y también para incrementarlos. Uno ellos resultó, naturalmente, el potencial genético de la soja. "El aumento de rendimientos atribuibles a la mejora genética está considerado en la Argentina en un valor del 1% anual, según estimaciones del INTA; en los Estados Unidos es del mismo valor", señaló Marcos Quiroga, gerente de Investigación de Don Mario.

"El incremento de rindes se logra a través de saltos genéticos, no es homogéneo cada año, aunque estamos en condiciones de confirmar que en la empresa Don Mario el nivel alcanzado es de 1,5 por ciento anual", añadió. Se están lanzando dos nuevas variedades: la DM 4870, que es frondosa y ramificada y que "supera a la DM 4800" (de amplísima utilización en nuestro país), tanto en calidad de granos como resistencia al vuelco. Es apta para acercar los surcos de siembra y es del Grupo IV".

Otra de la novedades presentadas fue la DM 6200, del grupo VI. Cuenta con 4 días más de ciclo que la DM 5800 y resistencia a la mancha ojo de rana. Complementan las novedades la DM 3700, que es del grupo III; "es la líder en la Red de Evaluación de Cultivares llevada por el INTA", comentó Obdulio San Martín, gerente de comercialización de la empresa.

Llamó la atención la profundidad conceptual sobre la que se abordaron distintos temas vinculados con los procesos agronómicos que, indudablemente, figuran como elementos fundamentales para llegar a los 60 q/ha e incluso superarlos.

Uno de ellos es eminentemente práctico. Se denominó "ensayo de sintonía fina" para alcanzar máximos rendimientos. Consistió en la elaboración de experimentos a campo que vinculan distintas variedades de soja, en diferentes épocas de siembra, para múltiples zonas y con variadas forma de siembra. "Se utilizaron sembradoras con espaciamientos a 23 y 35 centímetros y también con siembras con placas y a chorrillo", dijo Federico Rizzo, gerente de desarrollo de Don Mario.

Como resulta fácil darse cuenta, las conclusiones de los ensayos necesitan de una ardua tarea de análisis, que apunta claramente a mejorar los rindes y no representa una receta que puedan utilizar homogéneamente todos los productores del país. Eso sí, los datos emergentes son de una magnitud tal que conforman un verdadero "salto agronómico".

El otro gran paso que pudo observarse en las presentaciones de los profesionales de la jornada estuvo materializado por los modelos de simulación que comprometen disciplinas como las estadísticas, la edafología (estudio de los suelos), los sistemas computadorizados, la climatología, la economía y otras. Estos estudios permiten inferir "a priori" (antes de colocar las semillas en el suelo) cuáles van a ser los rindes y márgenes esperados.

Esta información estuvo presentada por Gustavo Duarte, asesor de Aacrea, del oeste de Buenos Aires, y por Pablo Calviño, asesor privado, también de la misma entidad. Los datos emergentes de los complejos estudios de simulación resultan de alto val

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