Confirmaron un caso de mal de la vaca loca en los EE.UU.

El Departamento de Agricultura de ese país teme la caída en el comercio de carnes...

25deJuniode2005a las08:10

Se trataría de un vacuno nacido en los EE.UU. que no ingresó en el mercado de alimentos

Es el segundo caso desde la primera aparición del mal, en diciembre de 2003

Washington.- El Departamento de Agricultura de Estados Unidos confirmó ayer un caso de "vaca loca" en un establecimiento presuntamente del estado de Texas, lo que podría afectar las exportaciones cárnicas norteamericanas y, aunque sólo de manera indirecta, favorecer al mercado exportador argentino.

El secretario de Agricultura, Mike Johanns, informó que el animal, ya sacrificado, sería nativo de Estados Unidos, no importado de otro país, y que la salud humana no está en riesgo porque la carne del vacuno no había llegado a los frigoríficos.

Johanns intentó de inmediato reducir el impacto social y económico del anuncio al elogiar los controles sanitarios que permitieron detectar lo ocurrido y reducirlo a un caso aislado. "Se bloqueó el ingreso del animal en la cadena de alimentos por las barreras que están activas. Los norteamericanos pueden seguir confiando en la seguridad de nuestros bifes", afirmó el funcionario, centro de críticas de empresarios y entes de defensa de los consumidores.

Los estudios que confirmaron la presencia del "mal de la vaca loca" se completaron en un laboratorio de Weybridge, Inglaterra, luego de que sucesivas evaluaciones locales arrojaron resultados contradictorios desde que surgió la sospecha, en noviembre de 2004. Este es el segundo caso de "vaca loca" en Estados Unidos, tras la detección de un animal enfermo en el estado de Washington, en diciembre de 2003, aunque en aquel caso se trató de una vaca nacida en Canadá.

Un mal peligroso

La enfermedad -cuyo nombre científico es Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB)- es una afección degenerativa e incurable del sistema nervioso central de los bovinos, que se caracteriza por la aparición de síntomas nerviosos en los animales adultos tras una incubación de entre 4 y 5 años y que progresivamente causa la muerte del animal y de aquellas personas que coman su carne.

La confirmación del nuevo caso no pudo caer en peor momento para la Casa Blanca, que presionaba a Japón para que reabriera sus fronteras a la carne norteamericana. "Japón no lo hará a menos que Estados Unidos pueda demostrar que está libre del mal de la vaca loca", advirtió The New York Times, en un editorial del 12 de marzo último que ahora parece profético, al punto de que mientras Japón duda, Taiwan y Corea del Sur adelantaron que cerrarían sus fronteras si se confirmaba la reaparición de la enfermedad.

Los ganaderos y entes de defensa del consumidor critican, de todos modos, a Johanns por haber demorado seis meses en confirmar si se trataba de un caso de "vaca loca" y no completar todos los pasos de verificación establecidos.

Tras el revuelo que causó la inacción, ahora Johanns prometió celeridad en los estudios para evitar que algún consumidor se sume a las cerca de 150 personas que murieron en todo el mundo desde que fue detectado el mal en Gran Bretaña por primera vez en la década del ochenta.

Para la Argentina, la crisis de la EEB en los EE.UU. no equivale necesariamente a una buena noticia. "Esto no cambia nada porque ambos países tienen distintos mercados. Estados Unidos comercializa en circuitos no aftósicos, mientras que la Argentina opera en los aftósicos; el beneficio podría ser indirecto por la pérdida de posiciones de las exportaciones norteamericanas", dijo a LA NACION un analista ganadero que pidió mantener su nombre en reserva por la "sensibilidad del asunto".

Luego de la visita en el país de una misión del Servicio de Inspección de Salud Animal y Vegetal (Aphis, por sus siglas en inglés) del Departamento de Agricultura a fines del mes último, se espera la reapertura del

Temas en esta nota

    Load More