El maíz no puede esperar.

Después de haber alcanzado una producción de 299 millones de toneladas en la última campaña, el cereal en los Estados Unidos afronta un importante déficit hídrico sobre el este del cinturón maicero...

16deJuliode2005a las07:45

Después de haber alcanzado una producción de 299 millones de toneladas en la última campaña, el cereal en los Estados Unidos afronta un importante déficit hídrico sobre el este del cinturón maicero

La cosecha de maíz en los Estados Unidos, principal productor del mundo con algo más de 299 millones de toneladas en la última campaña, está en riesgo por un notorio déficit hídrico en el este del cinturón maicero, con centro en Illinois. El mercado ya tomó nota de los problemas por los que atraviesa el cereal y plasmó en los precios esta situación, que aún podría empeorar si se cumplen los pronósticos de temperaturas elevadas y lluvias escasas para las próximas semanas.

A tono con este escenario, que se da justo cuando el cereal está en plena polinización, en la Bolsa de Chicago el precio acumula una suba cercana al 11 por ciento desde los primeros días del mes pasado y parece no haber encontrado su techo. Según los analistas, esta tendencia que ha convalidado la plaza norteamericana implica, por el momento, una pérdida moderada en la cosecha de EE.UU.

Al respecto, en el informe mensual del martes pasado, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, según sus siglas en inglés) ya recortó en 5,08 millones de toneladas su proyección de la cosecha para el ciclo 2005/2006. No obstante, quedan por delante semanas decisivas para la suerte del cereal y de los precios. En el nivel local los especialistas del mercado vislumbran que el maíz podría tener buenas perspectivas para la próxima campaña, con precios superiores a los US$ 80 por tonelada. Además, los productores señalan que este panorama, con interesantes valores, podría impulsar la implantación, justo cuando muchos se aprestan a ultimar los detalles de sus planes de siembra. No obstante, los empresarios también subrayan que el cultivo sigue demandando una inversión elevada, por el alto costo de los insumos, cuestión que se agrava en campos alquilados, y por el peso de las retenciones.

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"Tenemos una sequía resistente a huracanes", exclamó con fastidio un farmer de Illinois mientras recorría las filas de maíces indefensos ante la falta de agua. Es que su campo fue uno de los tantos que quedó fuera de la cobertura de Dennis, huracán que prometía mucho y cumplió con pocos.

Allí, en el segundo estado productor de los Estados Unidos, que en la campaña anterior obtuvo cerca de 54 millones de toneladas del cereal (en la Argentina se cosecharon 19,50 mill./t), los cultivos están en plena etapa de polinización y, para expresar todo su potencial de rendimiento, requieren abundante humedad, algo que aquellos suelos no pueden ofrecer.

Esa etapa crítica para el cultivo hoy se está atravesando con condiciones de sequía que van de moderada a extrema en buena parte de Illinois, Missouri e Indiana, por lo que en esos estados ya se prevén resultados inferiores a los inicialmente previstos, algo que no pasa inadvertido para los operadores de la Bolsa de Chicago, que están plasmando en los precios, fundamentalmente del maíz, las pérdidas previstas.

En tal sentido, desde los primeros días de junio, el maíz acumula en la plaza estadounidense una ganancia cercana al 11 por ciento. "Con los precios actuales se está asumiendo una pérdida moderada en la cosecha de EE.UU., sin embargo, esa merma podría agravarse notoriamente en un par de semanas si continúa sin llover, algo que se va a reflejar cabalmente en las cotizaciones", dijo Ricardo Baccarin, de la corredora Panagrícola SA. El martes pasado, el USDA recortó en 5,08 millones de toneladas su proyección para la cosecha de maíz, ahora estimada en 273,95 millones, un volumen considerado "muy optimista" por los operadores

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