Tecnología: La ganadería y los recursos forrajeros.

Cóctel para el raigrás...

23deJuliode2005a las09:03

La fertilización nitrogenada sobre promoción de campo natural. Los secretos de una buena inversión.

La producción de carne en la Argentina se sustenta principalmente en el pastoreo directo de pasturas y pastizales naturales. En la región pampeana húmeda argentina estos recursos han demostrado tener un alto potencial de producción de forraje de muy buena calidad nutritiva para el ganado a lo largo del año.

Si bien existe abundante bibliografía sobre las ventajas y desventajas de los diferentes sistemas de utilización del forraje (pastoreo continuo, rotativo, o en franjas), en cada establecimiento la decisión de utilizar de una u otra manera el pasto estará condicionada por aquella que mejor pueda implementar el productor, debido a limitantes en estructura, como así también en capacitación, tanto propia como del personal.

Para desarrollar un sistema ganadero rentable es indispensable explotar su potencial productivo. Entre las claves para lograrlo se encuentran el control de la disponibilidad de nutrientes minerales en el suelo para que los recursos forrajeros crezcan adecuadamente, como así también realizar una eficiente cosecha del mismo.

En las regiones agrícolo—ganaderas, una de las preguntas más frecuente de escuchar es ¿con el precio que tienen el fósforo y el nitrógeno, conviene fertilizar?, ni que hablar en las zonas típicamente ganaderas, en las cuales estos insumos no son moneda corriente para producir forraje.

Este artículo aporta información para mejorar la toma de decisión en lo que respecta a la conveniencia de fertilizar con fósforo y nitrógeno la promoción de raigrás anual, ya que en ella se debe alcanzar la mayor producción de carne posible, debido a que no permite una segunda oportunidad como consecuencia de ser una especie anual.

Se presentan resultados sobre la producción de raigrás anual promocionado "a diente y fertilizado", tomando como base trabajos realizados por el Grupo de Producción y Utilización de pasturas de INTA Balcarce, en la Depresión del Salado.

Para la zona ganadera del Salado, la fertilización con nitrógeno debe incluir el agregado de fósforo, ya que este elemento naturalmente es escaso y condiciona la respuesta a la fertilización nitrogenada.

En la figura 1 (Ver infografía) se presenta la acumulación de raigrás anual promocionado en un campo natural de media loma - bajo dulce, fertilizado con 16 kg de P (80 kg de Superfosfato Triple de Calcio) y 60 kg de N (130 kg de Urea) y del testigo. Para realizar la promoción "a diente" se utilizó una carga animal por hectárea de alrededor de 40 vacas, y se pastoreó durante 1.5 días a fin de febrero, hasta lograr una altura del pastizal promedio de 3-4 cm de altura.

Luego del pastoreo, el pastizal se dejó en descanso hasta principios de marzo, momento en el cual raigrás anual alcanzó unos 6 cm de altura (inicio de macollaje) y se aplicaron al voleo ambos nutrientes.

Los resultados señalan que la promoción fertilizada acumuló hasta mediados de agosto 2.460 kg más de materia seca por hectárea que el testigo no fertilizado.

Las tasas diarias de crecimiento de forraje estimadas entre mayo y julio estuvieron dentro del rango de los 10 a 25 kg de materia seca por hectárea para la promoción fertilizada, manteniéndose cercanas a los 5 kg diarios en caso del testigo (figura 2).

Con ambas figuras se demuestra que la promoción "a diente" en conjunto con una adecuada fertilización mineral constituyen una interesante estrategia para incrementar en forma sustantiva la producción otoño invernal de forraje.

Claramente, para que esta estrategia sea una alternativa válida, la mayor cantidad de forraje producido deberá traducirse en incrementos en la producción de carne. Una de las claves para ello es, sin dudas, asegurar que el sistema mejorado reciba una mayor carga anim

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