Ver la oportunidad de la carne es una cuestión de Estado.

Es incomprensible e inconcebible no aprovechar las oportunidades que se le presentan al sector de ganados y carnes actualmente en nuestro país.

10deDiciembrede2005a las07:57

Ni el más optimista hubiese pensado este contexto inédito a nivel internacional.

Evidentemente, hay algunos miopes que no avizoran la fuerte demanda de la Unión Europea, que requiere hoy en día más que nunca carne verde, patrimonio casi exclusivo en el planeta de la carne bovina argentina.

Mercado creciente y en expansión como el ruso, que pronto podría comprar no sólo carne congelada y termoprocesada, sino que aceptaría carne enfriada por más de treinta días, dando mayor posibilidad de exportar y abaratar flete, puesto que hoy a Rusia se manda la carne enfriada por avión.

Tampoco podemos obviar una economía mundial en crecimiento, con incremento del poder adquisitivo. O los países subdesarrollados con gran tendencia a la implementación de proteínas de origen animal e incorporando la carne vacuna.

No sólo la economía mundial se expande, sino que también lo acompaña el crecimiento demográfico a nivel mundial; se proyectan para el 2030 más de 8300 millones de habitantes en la Tierra.

La población mundial crece aproximadamente en la escalofriante cifra de 1.500.000 de habitantes por semana. Otro desafío u oportunidad, porque país que crece, es país que hay que alimentar!

La aftosa de Brasil posibilita o posibilitaría el incremento de las ventas externas a Chile y demás países que suspendieron al gigante sudamericano, si es que nos dejan exportar.

Para colmo, la gripe aviaria hace demandar más carne vacuna, posibilidad antes ausente.

Por si fueran pocas razones éstas, hay que señalar el estado sanitario actual en nuestro país, donde ostentamos el mayor grado de seguridad a nivel mundial en encefalopatía espongiforme bovina (BSE).

Viendo lo anunciado anteriormente, parecería que llegó el momento de proyectar el crecimiento para nuestro sector.

Pero, aunque parezca mentira, no todos lo ven así, y con la puesta en escena del aumento de retenciones, llevándolas al triple, al cuádruplo, al quíntuplo, etc. y quita de reintegros, se dejan de lado estas oportunidades, para beneficio de nuestros vecinos, léase Uruguay, Brasil, por citar algunos.

Se confunde a la población al llevar un mensaje parcial y acusador contra nuestro sector como generador de la inflación, y poco se dice o nada se escucha sobre lo que hacen con lo que recaudan o confiscan.

Para bajar la inflación hay que bajar los gastos . Hay que incrementar y potenciar la oferta. Hoy, la misma está restringida por una resolución errónea de gobierno que saca mensualmente del circulación aproximadamente 100.000 cabezas, por la restricción aplicada en la faena de animales .

Efecto multiplicador

Es imprescindible mejorar infraestructura y caminos para que la hacienda pueda llegar a mercados; si no llega, es porque no se puede llevar o porque no hay.

¿Y por qué no hay? Esta no viene como el maná del cielo, sino que hay que producirla. Esto es un proceso lento, de largo plazo.

Pensando en las urgencias, no se atiende el problema de fondo, donde evidentemente la dieta debe ser equilibrada y no pretender que la carne vacuna subsidie al resto.

¿Qué se hizo con nuestros mares, nuestros ríos, con nuestros ovinos, porcinos, etcétera? Nuestro deber es informar a la población del efecto multiplicador de nuestra ganadería, que sirve y ayuda a la formación de la riqueza genuina de la Argentina.

Extensión familiar

Donde hay una vaca, hay una familia; ésta genera un pueblo que se radica en su medio, con desarrollo de trabajadores de distinto índole como molineros, alambradores, transportistas, carpinteros, laboratorios de productos veterinarios, de insumos agropecuarios, toda una cadena de comercialización, remates, ferias, consi

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