Hacienda: los efectos de las medidas erráticas

Si los productores no tienen incentivos para invertir en alambrados o genética de mejor calidad que les permitan producir más terneros es muy probable que en no demasiado tiempo se agudicen los problemas de oferta de carne.

02deEnerode2007a las11:08
La baja del gasto en la productividad ganadera parece ser la consecuencia directa de las marchas y contramarchas del Gobierno en relación con la carne desde noviembre de 2005, cuando el precio de los cortes vacunos comenzó a preocupar a las autoridades.

Desde aquel entonces se adoptaron no menos de diez medidas, muchas de ellas contradictorias, que afectaron la actividad ganadera. Cierre de exportaciones, aumento de las retenciones, cambios en el peso mínimo de faena, precios máximos oficiales fijados de manera extraoficial e intervención directa sobre el principal mercado de referencia de la actividad son algunas de las acciones emprendidas por el Gobierno, que considera la carne casi como una cuestión de Estado.

Ocurre que el precio de los cortes vacunos adquirió una importancia inusual en la estabilidad macroeconómica. La carne es el alimento de mayor incidencia en el índice de precios al consumidor (4,8%), que mide la marcha del costo de vida. Y, a su vez, tiene efectos sobre la deuda externa fijada por CER más inflación.