El clima y los precios auguran una buena campaña maicera
La relación del valor del maíz con respecto a la soja es la mejor de los últimos 10 años.
PorEs una interesante noticia para la agricultura argentina, ya que se trata de un cultivo clave para la sustentabilidad de los planteos agrícolas, sobre todo en los suelos en los que la continua presencia de soja, año tras año y sin mayores precauciones, ha ido reduciendo su fertilidad.
El año maicero viene bien, básicamente por dos razones: el aumento de su precio y el buen clima que está acompañando el desarrollo de los cultivos.
En el primer punto, ayer se podían obtener 124,9 dólares por tonelada por la posición abril 2007, la de referencia para el maíz de la nueva cosecha, que comienza a levantarse fuerte a partir de marzo. Hace un año, el maíz que se esperaba por entonces valía 78,50 dólares por tonelada.
En el soporte de esta trepada está la imparable demanda de maíz para fabricar etanol en los Estados Unidos, donde las naftas se cortan con ese biocombustible. A pesar de lograr sucesivas cosechas récord, los "farmers" estadounidenses ven, en los últimos años, cómo las fábricas de etanol se convierten en una aspiradora cada vez más grande de maíz, su materia prima.
En Argentina, en el aspecto productivo la situación también es bien distinta a la del año pasado. Los serios problemas climáticos que afectaron a la campaña pasada sumergieron a la producción total hasta 14,5 millones de toneladas. Ahora la coyuntura viró: salvo problemas puntuales, todo marcha sobre rieles y, si las cosas siguen así, podrían obtenerse 19 millones de toneladas, según distintas fuentes, aunque algunos arriesgan que podría ser bastante más.
Así las cosas, la relación histórica del maíz con la soja es la mejor en los últimos 10 años. Ayer hacían falta 1,56 toneladas de maíz para comprar una de soja (la posición de referencia de la nueva cosecha sojera, mayo 2007, cerró a 196 dólares por tonelada), mientras que en la última década el promedio de esa ecuación se ubicó en 2,16.
De todas maneras, a pesar de su mejora, los valores del maíz argentino se despegan de los de Chicago, el mercado de referencia a nivel mundial. Es cada vez más frecuente que las subas allí no impactan de lleno aquí, más allá de la diferencia que implican las retenciones del 20% que pesan sobre el cereal.
Ayer, por ejemplo, el maíz abril 2007 subió aquí 0,80 dólares por tonelada, para cerrar en los mencionados 124,90 dólares, mientras que en Chicago la posición similar se incrementó 2 dólares por tonelada.
La suba del maíz significará más exportaciones y mayores ingresos por retenciones para el gobierno, pero también costos más altos para sectores que, como la producción de pollos, cerdos, leche y carne vacuna, lo usan en forma intensiva. Pero ellos tendrán el subsidio entre el precio de exportación y el que fije el gobierno para el abastecimiento interno, que surgirá del fondo que se abastecerá, básicamente, del incremento de cuatro puntos en los derechos de exportación a la soja. Esa reciente decisión oficial generó una crítica unánime de las entidades del agro.
<>Sergio Persoglia