Avanza la estrategia de biocombustiblespara América latina y el Caribe
El 22 de enero pasado, en el discurso sobre "El estado de la Unión", el presidente de EE.UU., George W. Bush, propuso dictar una legislación que obligue a mezclar la nafta que se expende en las estaciones de servicio norteamericanas, con 20% de etanol, en el plazo de 10 años.
La iniciativa busca reducir la vulnerabilidad estadounidense frente a acciones provenientes de Estados hostiles y atenuar el cambio climático global.
Esto implica aumentar 800% el consumo de etanol en el 2017. La industria norteamericana, por sí sola, no puede proveer todo ese biocombustible, pues, si bien su producción está creciendo al 30% anual, el maíz cosechado en EE.UU. no alcanza para atender simultáneamente su uso como alimento y como materia prima para la producción de etanol.
Conciente de esta situación, el gobierno de los EE.UU. está buscando socios estratégicos para poder cumplir con la muy ambiciosa meta propuesta, las primeras conversaciones fueron efectuadas con funcionarios y empresarios de Brasil, país que es el mayor exportador de etanol.
