Oportunidades y desafíos para el sector cárnico

Los oradores del seminario coincidieron en la idea de abandonar el antagonismo entre el mercado doméstico y el de exportación de la carne vacuna argentina. Asimismo plantearon la necesidad de aumentar la oferta para abastecer la creciente demanda.

26deMarzode2007a las12:17

La necesidad de incrementar la oferta de carne de vacunos para abastecer la creciente demanda y la desmitificación de la dicotomía entre el mercado doméstico y el internacional fueron los principales temas abordados en el seminario “Desafíos y oportunidades para la carne vacuna argentina 2007-2010”, realizado días atrás en la Ciudad de Buenos Aires.
Organizado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), el encuentro incluyó también las tendencias de los mercados internacionales, las estrategias para incrementar la demanda y hasta la salubridad de la carne para el consumidor.

CAMBIOS QUE DESORIENTAN. Asimismo, se trató la problemática del sector ganadero. “Las decisiones del productor se encuentran cada vez más condicionadas por factores ajenos a su empresa. En este marco, no se estimula la inversión sectorial. Hay falta de previsibilidad para encarar un negocio que se sustenta en un ciclo biológico de por lo menos tres años”, señaló a la prensa porteña Arturo Llavallol, presidente del Ipcva.
Para el dirigente, la coyuntura económica no inspira confianza del productor que encuentra un camino lleno de sorpresas con cambios permanentes en las reglas de juego.
Llavallol indicó que el desequilibrio coyuntural entre la oferta y la demanda “provoca un constante reacomodamiento de los precios de los cortes cárnicos; pero la carne no sube o baja de precio, en todo caso suben o bajan los distintos cortes”.
Según el presidente del Ipcva las distintas realidades productivas empiezan a exigir cada vez de manera más diferenciada políticas más focalizadas y orientadas.
Por último, Llavallol instó a recorrer el camino para lograr un incremento de la oferta sin alterar demasiado los precios actuales. “El mundo quiere cada vez más carne”, apuntó.

OPTIMISMO Y PREOCUPACIÓN. Por su parte, el vicepresidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (Ciccra), Fernando Brizzolara, definió la visión que desde la industria del consumo interno se tiene de la situación del sector de ganados y carnes: optimismo y preocupación. El panel fue coordinado por Dardo Chiesa, del Ipcva.
“No podemos no ser optimistas cuando tenemos una demanda interna a la que abastecemos en porciones significativas y que se está mostrando muy activa en la demanda de carnes a los precios actuales. Vendemos 2.400.000 toneladas anuales en el mercado local porque la gente la quiere comprar. Esto es bueno para toda la cadena de ganados y carnes y para el país”, explicó Brizzolara en su intervención.
Luego, hizo una referencia positiva respecto al plan ganadero nacional . “Si bien sabemos que como toda obra humana es perfectible consideramos muy auspicioso el hecho de que exista. Sabemos también que ese plan ganadero requiere un fuerte impulso de implementación para no convertirse en letra muerta, pero además somos conscientes de que gran parte de la evolución posible sobre esa base depende de todos nosotros”, señaló el empresario.
También se definió como optimista porque en los últimos años “se ha ido desdibujando la hasta hace poco tiempo muy nítida línea divisoria entre empresas fundamentalmente exportadoras y las destinadas al abastecimiento del consumo local.
Por contrapartida, para Brizzolara las razones de la preocupación se basan en la atomización exagerada que sigue mostrando la industria, la permanencia de una multiplicidad de problemáticas de status sanitario, de carácter impositivo y previsional que atentan contra toda la cadena de valor. “Esto resta incentivos a la inversión, innovación y crecimiento”, explicó.
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