Prevén nueva avalancha de proyectos inmobiliarios
La ley que obliga a las obras a presentar certificados de impacto ambiental y de factibilidad de servicios cloacales recién entrará en vigencia en julio del 2008
El gobierno de Jorge Telerman decidió dar vía libre, por lo menos por un año, al festival de ladrillos que pobló a la Ciudad de Buenos Aires de grandes emprendimientos inmobiliarios.
Lo hizo con la promulgación de un decreto que pospone hasta julio del 2008 la vigencia de una ley que establece controles de impacto ambiental y de factibilidad de servicios públicos a la construcción de edificios.
Un enorme cheque en blanco si se tiene en cuenta que hoy la Ciudad se parece a una enorme pared de infinitos ladrillos donde 200 obras de más de 5000 m2 esperan por su correspondiente autorización para ser iniciadas y otras 1500 de menor superficie cubierta ya están en ejecución.
Ahora la mayoría de los desarrolladores podrán apurar la presentación de más emprendimientos para evitar los alcances de la Ley 2359 sancionada en junio por la Legislatura.
Así quedó establecido tras la publicación en el Boletín Oficial del martes del Decreto 1035 que estableció el primero de julio como fecha de entrada en vigencia de la nueva ley que, entre otros aspectos, exige a las obras contar con un certificados de impacto ambiental, presentar datos con relación a la cantidad de obreros empleados y disponibilidad de recursos en redes de servicios públicos.
