China aplica controles más estrictos a la soja argentina
En lo que se considera una medida de represalia, demoró tres barcos con 150.000 toneladas.
Esta vez no fue tanta la paciencia oriental. La respuesta china a las restricciones argentinas a la importación de algunos de sus productos (calzado, juguetes, textiles y electrónicos, principalmente) no se hizo esperar: en los últimos días el gigante asiático comenzó a controlar con mayor celo fitosanitario los embarques de soja y sus derivados, principal producto argentino que cruza medio mundo para llegar a China.
Al menos tres barcos cargados en conjunto con 150.000 toneladas de la oleaginosa, vendidas por Cargill, Louis Dreyfuss y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), fueron revisados con una puntillosidad que sorprendió a los exportadores. Desde 2004 no se registraban episodios similares. Esta vez, luego de los análisis fitosanitarios adicionales (ante la supuesta presencia de una maleza tóxica en el cargamento), las cargas continuaron su recorrido sin otros contratiempos.
No obstante, el episodio causó preocupación entre productores y operadores, que creen que ésta puede ser una señal del principal cliente del producto estrella del agro argentino. Una fuente empresarial, que confirmó los controles, afirmó: "Tenemos que estar preparados para este tipo de cosas. Es probable que, ante las nuevas diferencias comerciales, existan imputaciones de este tipo".
