Las nuevas retenciones perjudicaron tres veces más a los sojeros del norte
Los menores rindes y los fuertes costos de logística generan las diferencias. Dirigentes rurales no buscan ahora un trato diferencial, mientras se recrudece la protesta nacional.
Mientras que ayer se recrudecía el conflicto entre el sector agropecuario y el Gobierno, el repudio al sistema de retenciones instaurado el 11 de marzo que se inició con fuerza en el interior del país sumó adeptos en la sociedad civil, que teme por el desabastecimiento de productos básicos.
Y si bien ya nadie duda de lo unánime del reclamo, es cierto que hay quienes están peor.
Según un modelo sobre producción de soja en campo arrendado que planteó el analista y presidente de la consultora Artegran, César Gagliardo, a un rinde promedio de 3.800 kilos de soja por hectárea, un productor de la zona núcleo del país pasó de un margen bruto de u$s 160 a uno de u$s 132 por hectárea, lo que implica una merma del 18%.
