La orden fue "acorralar" a la dirigencia ruralista

El ex presidente impone su postura.

24deAbrilde2008a las07:40

La presidenta Cristina Kirchner adoptó definitivamente la dureza inflexible que impuso el ex presidente Néstor Kirchner respecto de la negociación con el campo, que ayer volvió a fracasar. En la Casa Rosada presagian que el Gobierno ya no tiene margen para retroceder y busca llevar al campo a un camino sin salida.

"Que vayan al paro, no más. Hay que acorralarlos. Y a ver cómo se las arreglan", advirtió Kirchner en la intimidad de Olivos en las últimas horas, según relató a LA NACION una fuente confiable que dialogó con él.

La Presidenta y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, discrepan de esa postura. No son los únicos, pero sí son solamente ellos quienes se animan a planteárselo al ex presidente. "No escucha. Está muy duro", confió la fuente consultada por LA NACION. Eso sí, acatan.

"Los demás son muy obsecuentes. Y nadie se anima a plantear nada que él no quiera escuchar", confesó otro funcionario.