Alivio para el trigo: empezó a llover en las zonas de siembra
En las próximas semanas, las lluvias revertirían la actual sequía de ciertas áreas.
No son tiempos de paz para los productores. Además del conflicto con el Gobierno, que se ubicó en el centro de la escena pública en los últimos dos meses, en el campo también hay preocupación por otros motivos. En el inicio de la siembra de trigo, 4 millones de los 5,6 millones de hectáreas de la habitual área triguera se encuentran en un estado hídrico de regular a malo, y sólo con las lluvias que ya comenzaron tímidamente y otras que habrá hasta fines de mes se observará una mejora parcial, aunque casi 2,4 millones de hectáreas seguirán en una situación regular. En síntesis, se podrá implantar el cereal, pero varias regiones continuarán necesitando más precipitaciones. En el país, el 80% de la siembra se concentra entre junio y julio, y para entonces se esperan mayores lluvias.
En el sector ya circulan estimaciones de que, por la falta de lluvias, la intervención del Gobierno en el mercado del trigo y la suba de costos, el área sembrada con el cultivo caerá entre un 5 y un 15%, por lo que ocupará el segundo lugar entre las más bajas de la década. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en principio se sembrarían 5 millones de hectáreas, lo que significarían 450.000 hectáreas menos que la campaña anterior, Al margen de esas proyecciones, los productores creen que el área podría reducirse hasta un millón de hectáreas. Hasta el momento, ya se llevan implantadas unas 300.000 hectáreas en todo el país, 50.000 menos que a igual fecha de 2007.
Expectativas
