Uruguay respalda sus exportaciones
Desde la década del 70 no cobra derechos sobre ellas; confía en controlar la inflación sin aplicar precios máximos.
La mención que Néstor Kirchner hizo a Uruguay, como ejemplo de lo que puede pasar en materia de precios si no se aplican retenciones a las exportaciones generó sorpresa en este país. Ni los productores rurales, ni los empresarios agroindustriales, ni el Gobierno quieren hablar de impuestos a las exportaciones.
Y consideran que sin caer en un tributo que quedó sin vigencia en los años setenta, igual se ha manejado correctamente el empuje internacional de precios de alimentos.
Justamente, cuando productores rurales o de exportadores han planteado críticas al Gobierno por el bajo precio del dólar o el alto precio del gasoil, la respuesta de la administración del presidente Tabaré Vázquez ha destacado la diferencia con la Argentina en este tema, al recordar que "ese tipo de retenciones acá no se aplican ni están en la agenda".
Política monetaria restrictiva, subsidios fiscales a algunos precios claves de servicios públicos, la promoción de acuerdos entre productores, distribuidores y comerciantes para ofrecer al público una línea de productos rebajados y la reestructura del régimen de importación para permitir que productos extranjeros compensen la escasez de bienes locales, conforman el paquete de medidas que el Gobierno dispuso para amortiguar el empuje alcista de precios de alimentos.
