Productores chicos, con discreción

Con discreción, sin prisa pero sin pausa, los productores de Buenos Aires se desplazaron como enormes ejércitos silenciosos hasta llegar al Monumento de los Españoles.

Por
16deJuliode2008a las07:00

A diferencia de Rosario, la marcha fue mucho menos estruendosa, aunque no menos poblada. Las instrucciones de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) habían sido claras: caravanas pacíficas y evitar concentraciones de colectivos que fueran blanco de agresiones.

Por eso la verdadera acción de los colectivos y autos que partieron de San Antonio de Areco a la Capital se vivió puertas adentro, donde los productores bullían de reclamos en las dos horas que duró el tranquilo viaje a través de la ruta 8. "Acá venimos grandes y chicos, sin diferencia. Porque en Areco todos estamos en la misma: defender una forma de producción que le da vida al interior", dijo el organizador de la caravana, Martín Vivanco, presidente de la Asociación Rural de Productores de San Antonio de Areco (ARPA), entidad que puso dos ómnibus a disposición de los productores que quisieron asistir al acto en Palermo.

Vivanco es además uno de los primeros impulsores del gremialismo en Areco, un pueblo caracterizado por la predominancia de los productores chicos. Fue en la casa de su tío, Manuel, donde nació ARPA. "En 1974, tenía 16 años y había toda una movida para hacer una reforma agraria estilo Rusia. Me di cuenta de que si no participaba, destruían mi forma de vida", explicó Vivanco. "Lo curioso es que los mismos que entonces promovían estos cambios son los que ahora nos acusan de oligarcas", dijo el dirigente, que se ríe de ese mote, por ser propietario de 150 hectáreas, la extensión promedio de los participantes de la caravana de Areco.

Uno de los pasajeros del viaje es Alfonso Ruiz Guiñazú, un productor que se mudó a Areco espantado por las sequías que castigan el campo del sudoeste bonaerense desde hace años. "Llegué acá y vino la persecución a la soja", dijo con una sonrisa, para no amargarse pensando en las dos veces en las que, como corredor de cereales, sufrió el colapso del mercado a término, en 2001 y 2008. Más serio, recalca: "Estas retenciones van a ser un factor de atraso para el interior".

A la hora de desensillar y armar la puesta en escena de los productores de Areco, con pancartas y banderas, Leticia Di Belli y Estela Punte son las más entusiastas. "Venimos a reclamar por la injusticia que nos están haciendo y a defender nuestra forma de vida, porque los pequeños productores estamos amenazados por los pools de siembra", destacaron.

Antes del final, el más joven del grupo, José Pastori, 26 años, define: "Estoy acá porque este gobierno nos cortó las piernas. Vengo a defender una cultura de vida y pienso reclamar hasta el final", finalizó.

Por Mercedes Colombres
Enviada especial.

Temas en esta nota

    Cargando...